Enrique Montero Ponce
01/25/2017 , 3:00 pm

ESQUINA… ¡BAJAN! | Gracias, Donald

Puebla, México.- La intolerancia de Donald Trump hizo el milagro de unir con fuerza colosal a partidos y políticos enfrentados en momentos de crisis tras el gasolinazo, empezando por Andrés Manuel López Obrador, que ante la sorpresa de quienes no entienden lo fino de la política otorgó su respaldo absoluto al presidente Peña Nieto, en vísperas de su conversación con el presidente de Estados Unidos. Paralelamente también lo hicieron líderes de otros partidos. Se trata de México y de los intereses de más de 110 millones de mexicanos y es hora de cerrar filas. Dejando de lado asuntos caseros que se tratarán a su tiempo y con la libertad que otorga la democracia. Algunos calificaron de insólita la actitud de Andrés Manuel y otros la condenaron dizque por hipócrita. Mal andamos entonces si en momentos críticos no damos la cara como uno solo.

Lo que lamentamos es que errores de gobiernos pasados nos tendieron la cama donde dormimos a placer, apoyándonos en que la buena vecindad con la Unión Americana nos brindaba comodidad y se convertía en irresponsabilidad, comprando gasolina a precios altos para venderlos en nuestro país con subsidio que sumaba cada año miles de millones de pesos.

Lo descabellado fue que produciendo y vendiendo petróleo al precio más alto de la historia, no se construyeron refinerías para producir nuestra propia gasolina.

Guardamos el dinero, sumamos miles de millones de dólares en la reserva, con la estúpida idea de esperar que bajara y tener con qué pagar parte de lo ganado.

El “gasolinazo”, manejado torpemente, con el viejo sello de varios sexenios, nos despertó un día a la realidad y surgieron protestas de sectores populares.

Eso sufríamos, enredados en torpezas, cuando se produjo la retadora declaración de Trump, de confirmar la construcción del muro y condenándonos a pagarla y poner en riesgo el TLC, lo que obligó al presidente Peña Nieto a reestructurar las relaciones internacionales, empezando por la del vecino que dejó de ser buen vecino en manos de un intolerante y arbitrario gobernante que lanza retos a todo el mundo.

Luis Videgaray regresó al gabinete y junto al secretario de Economía se encuentra en Estados Unidos para ver de cerca y poner las cuentas claras. También fue una sorpresa la reunión de Videgaray con los jefes de bancadas del Senado, ante quiénes expuso que se va a negociar y que no se admitirá algo que perjudique los intereses de mexicanos, además de exigir trato humano a los migrantes, principalmente de quienes viven allá ilegalmente y en su derecho está el señor Trump en regresarlos. Pero todo con orden y de ninguna manera poner la otra mejilla.

Se agradece a Trump que haya logrado la unidad de los mexicanos pero se rechaza con firmeza el abuso. Somos vecinos, no sus criados. Sabemos negociar pero sin humillaciones. México ha sabido darse su lugar ante potencias, y la historia nos enorgullece.

López Obrador y políticos de todos los partidos han aquilatado en momentos cruciales el valor de la unidad. No salgamos con bobadas. No se vale.

El arribo al poder de un presidente con tintes de dictador nos despertó una bendita mañana, para aprender que de aquí en adelante será nuestro esfuerzo y capacidad la fórmula para no depender de nadie y entrar a los mercados con productos de calidad, lo cual traerá más empresas y empleos.

La política casera es otra cosa. En la democracia hay espacios para todas las ideologías y si una falla la gente está en libertad de buscar otras. Polémicas y riñas en casa forman parte de la libertad, que cada uno la entiende y la practica como quiere y los que se equivocan lo pagan con votos en contra.

Dicen que todo lo que pasa conviene. Exacto. Las circunstancias hacen posible que los mexicanos sacudamos la modorra y despertar cada mañana en asumir el reto diario.

Por eso repito: Gracias, Donald. Cayendo en amenazas nos volviste a la realidad.

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