¡Despierta Puebla!

Apenas hace unos cuantos días se hablaba de la posibilidad de un gobernador interino, ante el panorama de la nulidad de la elección para gobernador, soportada en una tesis de un magistrado del Tribunal Federal Electoral que así lo contemplaba. Ahora nuevamente estamos hablando ya no de la posibilidad sino de la inminente designación por parte del Congreso del Estado de un gobernador interino, por escasos noventa días, para después convocar a nuevas elecciones para elegir a un gobernador constitucional, debido a la lamentable desaparición de la Gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo en un trágico accidente acaecido el 24 de diciembre pasado.

Desafortunadamente para la credibilidad ciudadana, las circunstancias que mediaron en los trágicos hechos nos dejan muchas dudas, dando pauta a especulaciones mediáticas innecesarias, como por ejemplo, si los cuerpos estaban, como se dijo, irreconocibles, ¿cómo pudo ordenarse su cremación por el fiscal sin que existiera una prueba fehaciente de ADN para identificarlos?, ¿por qué tanta celeridad para cremar los cuerpos al siguiente día del accidente sin ninguna diligencia ministerial de por medio que se conozca? En cualquier accidente menor de tránsito, la fiscalía no autoriza la inhumación de un cadáver si no se realiza previamente la identificación del cuerpo y la necropsia correspondiente, para determinar las causas de la muerte y tener por comprobado el cuerpo del delito, por si fuera el caso.

Según los conocedores, un helicóptero de estas características tiene un promedio de vuelo de 400 kilómetros por hora. Según las versiones oficiales el helicóptero se desplomó a diez minutos de haber iniciado su vuelo, cayendo en terrenos del Municipio de Coronango, lo que haría suponer que para recorrer esa distancia, viajaba el aparato a una velocidad de 25 kilómetros por hora, casi como una bicicleta, guardando la proporción, lo que resulta inverosímil.

Por otra parte, ¿por qué un piloto tan experimentado como el que comandaba la nave, según se dijo, no llevaba prendido su sistema de radiocomunicación y nunca se comunicó con la torre de control del aeropuerto Hermanos Serdán?

No cabe duda que el fiscal que conoció del caso tendría mucho que explicar sobre lo que realmente ocurrió, y el porqué de su prisa y omisiones.

Ahora sólo queda esperar el resultado de las investigaciones de los peritos calificados tanto nacionales como extranjeros que han intervenido, para determinar las causas del accidente.

Y ahora, ¿qué viene? Primeramente y con urgencia la designación de un gobernador interino, que sería deseable fuera ciudadano, que no tuviera liga con ningún partido político, un profesionista o académico por ejemplo, que condujera a buen puerto sin ismos ni polarizaciones la nave ciudadana, para luego dar cabida a la Elección Constitucional. Sería decoroso que el Congreso del Estado hiciera a un lado sus fobias insensatas, y pensando en el bien del estado, premiara a un ciudadano ejemplar con ese honroso cargo, ya que por tres meses no se necesita un estadista ni un político profesional.

¿Y después? Los ciudadanos y los partidos políticos deberán organizarse y recompone sus perfiles y sus cuadros, respectivamente, para participar en la contienda política constitucional con sus mejores mujeres y hombres que tengan una visión de estado y de futuro. Puebla lo necesita. Puebla lo requiere. ¡DESPIERTA PUEBLA!

Recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”. Y aprovecho la oportunidad para desearles a todos mis lectores, UN FELIZ AÑO 2019.

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