Bajo el sol y entre ambulantes, así viven la Pasión de Cristo en la Romero Vargas

Liliana Tecpanécatl
04/19/2019 , 5:01 pm

Bajo el sol y entre ambulantes, así viven la Pasión de Cristo en la Romero Vargas

PUEBLA, México.- Bajo un sol fulminante y en medio de los gritos de los vendedores ambulantes que lo mismo ofrecen sombrillas que chicharrines, aguas frescas o banquitos de madera, este viernes se llevó a cabo la tradicional representación de la vida, pasión y muerte de Jesús, en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas.

Alrededor del campo La Cohetería, que sirve de escenario para esta obra, decenas de puestos de comida, aguas frescas, discos pirata, cazuelas de barro y juegos mecánicos, completan la escena. Por momentos el fervor, la emoción de las asistentes puede sentirse. La joven que interpreta a los Macabeos, conmueve con su interpretación.

La piel de los hombres caracterizados de romanos brilla bajo el sol, el sudor resbala por sus cabezadas, rapadas para la ocasión. Otros pierden la voz ante el micrófono. Magdalena, interpretada por una chica de no más de 20 años, acapara las miradas con sus bailes, aun no llega la escena en que se arrepiente y sigue a Jesús.

Maribel Santamaría Castillo, presidenta del comité organizador de la obra, “Eterno Redentor” detalla que en ella participan 300 actores, que van desde los 7 hasta los 80 años, y que este 2019 se cumplen 59 años ininterrumpidos de la representación.

“Nuestra obra es conocida a nivel internacional, ha ganado el récord Guinness, vienen de todos lados, vecinos de otros lados, de municipios cercanos, y también de otros estados. También andan turistas extranjeros, tanto internacionales como nacionales”, cuenta emocionada.

Entre 5 mil y 8 mil personas se congregan alrededor del terreno, en donde a un mismo tiempo se interpretan dos o tres escenas, así todos tienen algo que ver. La representación comienza a las 11 de la mañana y se desarrolla en un mismo punto hasta alrededor de las 4 de la tarde.

“Vamos llegando. Pero vamos a la feria, comemos y ya nos acercamos después de las 3, que es cuando empieza lo mejor de la obra. Empecé a venir porque una amiga de la prepa salía, ahora ella ya no vive acá, pero a mí se me quedó y sigo viniendo, con mis hijos y mis papás”, comparte Lorena.

De modo que nunca es el mismo público, después de un rato la mayoría se nueve. Las familias buscan algo que comer, van a dar la vuelta a los juegos, los niños tienen sed o ganas de ir al baño. Así, los espectadores van y vienen pero el contorno del escenario siempre se ve lleno.

En suma, los organizadores calculan que hasta 30 mil personas acuden a la junta auxiliar para ser testigos de alguna parte de la obra que se prolonga hasta las 19 horas.

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