PUEBLA, México.- La película biográfica del cantante Elton John “Rocketman” fue censurada en Samoa, una nación cristiana del pacifico sur, debido a que se muestran escenas de sexo homosexual y consumo de drogas. FOTO: Especial

Agustín Ortiz
05/30/2019 , 9:32 pm

Sexo, drogas y brillantina: Rocketman

PUEBLA, Mexico.- No pasan ni cinco minutos de “Rocketman” cuando un Elton John (legendario y sin necesidad de presentación, interpretado con una maestría absoluta por la joven promesa británica Taron Egerton) mira a la cámara y nos confiesa “soy alcohólico, soy cocainómano, soy bulímico, soy adicto a las compras”, en medio de una reunión de alcohólicos anónimos, para posteriormente dar paso a un número musical influenciado claramente por el Hollywood clásico (a ritmo de la gran The Bitch Is Back); pasa de la dureza del principio a ponernos una sonrisa en el rostro que volverá durante las dos horas que durará la cinta.

Porque Rocketman, cuarto largometraje del Director Dexter Fletcher (encargado también de concluir la filmación de Bohemian Rhapsody, después de que el estudio corriera al director original Bryan Singer, en medio de polémicas de abuso de menores), no es un musical convencional; no es una cinta que pretenda mostrar a su objeto como un mesías o un iluminado, sino como un humano, que si bien, a base de talento y genio se convirtió en una de las estrellas más grandes que ha dado la música popular, también fue alguien que sucumbió de manera brutal a los excesos de la fama.

Alguien que llenó estadios, dominó los charts, fue de fiesta en fiesta con los grandes, y vendió a tal grado que las ventas de sus discos equivalían al 5 % de las ventas discográficas… DEL MUNDO (¡Tómala, Abba!), pero acabó la década de los 70 adicto a la cocaína, endeudado, alejado de todos y en una relación tóxica que lo convirtió en carne de tabloides y amenazó con sepultar su grandeza.

Suena a la Rosa de Guadalupe, ¿verdad?

Sí y no: Por un lado está el cliché por todos conocidos de “Artista genial con demonios que triunfa, fracasa y se redime” que ha poblado Hollywood desde su inicio, pero su director sortea las trampas que plantea dicha premisa para adentrarse (con recursos de Across the Universe y All That Jazz) en el mundo interno de Elton John mediante reinterpretaciones fastuosas de sus más grandes éxitos sin olvidar la falibilidad del hombre que está retratando.

Aquí vemos a un Elton John que sí, es estrella, pero también es alguien con inmensos demonios internos desencadenados (gran cliché) por padres ausentes (a destacar una fantástica Bryce Dallas Howard en un papel que parece mandado a hacer para ella) y los cuales sólo puede librar confiando en sí mismo y en, al parecer, el único amigo incondicional que tiene: su letrista Bernie Taupin (de la cual inteligentemente también esta cinta le sirve de tributo y que es encarnado de forma entrañable por Jaime Bell dándole su mejor papel desde Billy Elliot).

Drama, comedia, música, redención y muchas dosis de sensibilidad son los ingredientes que hacen de “Rocketman” una cinta que no sólo satisfará a los fans de Elton John, sino que hará que los no conversos revaloren la grandeza de este artista y revisen una discografía cuya genialidad no hace más que crecer.

Una gran película que se debe ver.

 

 

 

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