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Gerardo Hernández/Tendencias
06/17/2019 , 6:46 pm

Estudio afirma que las personas renuncian por tener “pésimos jefes”

Redacción.- Un estudio de Accenture (empresa multinacional dedicada a la prestación de servicios de consultoría),  informa  que hay cuatro razones principales por las que las personas renuncian a puestos de trabajo, que de otro modo, serían satisfactorios.

Dichas razones son:

  1. No les gusta su jefe (31%)
  2. Falta de empoderamiento (31%)
  3. Política interior (35%)
  4. Falta de reconocimiento (43%)

Si consideras estas cuatro razones, te darás cuenta que estos factores podrían ser resueltos por las empresas asignando un buen jefe. Después de todo, es responsabilidad de los dueños de estas compañías, quienes deberían asegurarse que sus empleados se sientan valorados.

Los malos jefes no son terribles en la forma en que piensas, la cultura presenta a los jefes horribles como villanos y extremadamente rencorosos. Sin embargo, este no es el caso, la mayoría de los malos jefes no se involucra de una manera tan directa.

La verdad es que, según James Manktelow, coautor del popular libro Mind Tools for Managers, es simplemente el resultado de una formación deficiente.

¿Qué hace a un buen jefe?

Se necesita mucha inteligencia emocional para ser un buen jefe. Necesitas tener confianza, ser auténtico y positivo. Necesitas ser capaz de lidiar con la presión y el estrés sin desquitarse con los miembros de tu equipo. Y tienes que ser capaz de inspirar a la gente y tratar con gracia los problemas cuando surgen inevitablemente.

No necesitas entrenamiento para convertirte en un ser humano decente. Un buen y efectivo jefe debe ser capaz de comunicarse bien con los empleados de todas las generaciones. Deben saber escuchar bien, sentir empatía, dirigir con firmeza pero con cuidado y ser capaces de dar retroalimentación.

Los gerentes necesitan conocer a su gente lo suficientemente bien como para saber dónde están sus pasiones y darles las tareas en las que serán más productivos.

Pero sobre todo necesitan saber cuándo empezar y dejar de empujar. Al final del día, un gran jefe no es aquel que ha sido mejor entrenado, altamente educado o incluso alguien con las mejores credenciales.

Un gran jefe es alguien que se toma el tiempo para cultivar a cada individuo bajo su protección, alguien que nutre lo mejor de su gente y sabe dónde y cómo pueden crecer.

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