Si la llamada Ley de Sueños y Promesas "se le presentara al presidente en su forma actual, sus asesores le recomendarían que la vetara", dijo la Oficina de Administración y Presupuesto de la Presidencia (OMB según sus siglas en inglés) en un comunicado. (Foto: Jim WATSON / AFP)

Agustín Ortiz
06/26/2019 , 11:35 pm

5 peculiaridades presidenciales que harían sonrojar a Donald Trump

Las extravagancias, caprichos y locuras del mandatario norteamericano han sorprendido al mundo por su frecuencia y alcance. Pero no es el primero, ya que al parecer los Estados Unidos de América ha sido una tierra fértil en cuanto a excentricidades presidenciales. Y aquí te damos el top de las peculiaridades presidenciales que hacen palidecer a Donald Trump:

5.- Ronald Reagan: Presidente de Día, astrólogo amateur de noche.

Ronald Reagan amaba muchas cosas: el capitalismo, el liberalismo económico, retrasar la lucha contra el VIH y tener un peinado horrible., pero si algo amaba Ronald Reagan era relajarse con su esposa y amigos… practicando sesiones de astrología en la casa blanca.

De acuerdo a las memorias de su asesor Donald Thomas Regan, el presidente Norteamericano tomó muchas de las decisiones cruciales de Estados Unidos rigiéndose de un calendario astrológico elaborado por una amiga de su esposa Nancy. Ya antes de la presidencia era famosa su amistad con el astrólogo de las estrellas Carroll Righter y al parecer desde su matrimonio en 1952 dicha curiosidad por los astros no hizo más que aumentar, consultando muchas decisiones cruciales dentro de la guerra fría con su astróloga Joan Quigley.

4.- Andrew Jackson: El presidente más mortal.

Mucho antes de llegar a la presidencia de los Estados Unidos y adornar los billetes de veinte dólares, la vida de Andrew Jackson parecía la de un personaje de Quentin Tarantino: bebedor insaciable, a los dieciocho años se dio a conocer al llevar dos prostitutas al baile navideño de su pueblo.

Si bien no sabemos si lo volvieron a invitar el siguiente año, lo que sí sabemos es que si algo amaba más que el poder era el pelear con la gente.

El apodo de Jackson era “Hickory” y aunque suene tierno era porque a la edad de 61 años era fanático de pegarle a quien le contrariara con su bastón. Es por eso que cuando se postuló como presidente en 1828 la mayoría estaba aterrada de cómo se desbordaría su poder en caso de ganar.

Y ocurrió, cambiando el bastón por las armas.

Existen infinitas historias sobre la afición de Jackson de batirse a duelo con quien osara contrariarlo (entre 13 y 100 se calculan) pero una historia destaca del resto: Un hombre llamado Richard Lawrence se acercó a Andrew Jackson con dos pistolas perfectamente cargadas; Las dos le reventaron en las manos. Jackson (que rondaba la setentena) procedió a golpear a Richard con su bastón dejándolo al borde de la muerte.

Y ese fue el primer intento en la historia de asesinar a un presidente.

3.- Lyndon B. Johnson y su soldado del amor.

Lyndon B. Johnson fue el hombre que sucedió a John F. Kennedy después de su asesinato en Dallas. Carismático, querido y mujeriego eran los atributos de Kennedy que Johnson más envidiaba y carecía, así que, al parecer, más que una presidencia lo suyo fue una batalla contra el tiempo por superar en todo a su antecesor.

Como dirían los españoles con los cojones.

La afición de Lyndon B. Johnson por mostrar su….errr… soldado del amor a quien estuviera cerca es más legendaria que su mandato: Johnson era una bestia sexual que acostumbraba orinar en público y sacar su…err… soldado del amor para acabar cualquier discusión.

Legendario también era su fascinación por seducir a cuanta mujer tuviera cerca llegando a sus habitaciones por las noches bajándose los pantalones y diciendo muévete, aquí está tu Presidente. Su staff era prácticamente integrado por conquistas a las que promovía cómo secretarias particulares que eran desechadas cuando llegaba una nueva.

Vale la pena mencionar que su esposa lo sabía y lo ignoraba, aún teniendo la orden el Servicio Secreto de ocultar su promiscuidad ante ella.

¿Y todavía se preguntan por qué Vietnam acabó así?

2.- John Quincy Adams: el presidente que creía que la tierra era hueca.

John Quincy Adams era el hijo de John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos. Antes de volverse presidente, Adams Jr. era considerado el mejor diplomático de la historia. Oponente de la esclavitud y redactor de la doctrina Monroe, Adams fue uno de los líderes más ejemplares de su tiempo.

Entonces ¿por qué está aquí?

Empecemos con lo leve: John Quincy Adams tenía de mascota un cocodrilo. Sí, estás leyendo bien: El ala Este de la casa blanca era el hogar de una de las mascotas presidenciales más mortíferas que ha dado la historia, una que acompañaba a su dueño en sus nados desnudo a los 50 años.

Pero si algo destaca es su fallida expedición para comprobar que la tierra era hueca: Todo empezó cuando el general John Cleves Symes Jr. llegó ante él con la teoría de que la tierra era hueca y que el gobierno debería financiar una expedición para demostrarlo y establecer relaciones comerciales con la gente topo que vivía en ella.

Y Adams aceptó.

Y se hubiera llevado a cabo si no hubiera perdido la reelección y su sucesor hubiera abortado la expedición por considerarla una estupidez.

Y su sucesor fue Andrew Jackson.

Que creía que la tierra era plana.

1.- Thomas Jefferson…. Oh, cielos….THOMAS JEFFERSON.

Thomas Jefferson fue uno de los que firmaron la declaración de independencia de Estados Unidos. Como tercer presidente de Estados Unidos, su legado fue tan grande que John F. Kennedy decía que ni juntando 49 premios Nobel se hacía una décima de Thomas Jefferson. Y se los dijo en su cara.

Pero también Thomas Jefferson era alguien que tenía las siguientes peculiaridades. (¿Dije peculiaridades? Quise decir HOLY SHIT, WTF!?):

  • Thomas Jefferson era terrible hablando en público. ¿Qué tan terrible? No sólo no tenía carisma, sino que tenía que marcar modulaciones en sus textos para evitar no leerlo todo de manera plana. Sobra decir que solamente dio dos discursos cómo presidentes. Ambas fueron en sus tomas de protesta.
  • Cuando murió le heredó a su sobrino todas sus notas y cartas. TODAS LAS 40,000.
  • Se cantaba y murmuraba a si mismo todo el tiempo.
  • Su mascota era un ruiseñor que dejaba libre por toda su casa. Todo el tiempo.
  • Recibía a visitantes en ropas anticuadas que eran demasiado pequeñas para su cuerpo.
  • Tardo 50 AÑOS en completar su mansión. Al concluir llevaba 43 cuartos en 11,00 pies cuadrados y tenía elevadores que transportaban vino estuviera donde estuviera, además de pasadizos secretos que harían palidecer a Scooby Doo.
  • Obviamente cuando murió, dejó una deuda millonaria que tardó años en pagarse.

Demonios! Thomas Jefferson era el Jay Z de los presidentes!

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