REHMAN ASAD / AFP

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07/19/2019 , 11:50 am

“Perdí toda mi vida en un minuto” por lluvias del monzón en el norte de Pakistán

Valle de LaswaPakistán.- De las casas a orillas de un arroyo de un pueblo de la Cachemira pakistaní quedan rocas y destrozos. “En un minuto” Amin Butt perdió su vivienda y a su madre. Es una de los 270 muertos por las lluvias del monzón en Asia.

Las bonitas casas de este pueblo pintoresco del valle de Laswa desaparecieron. Los maizales de los alrededores, de un verde intenso, se esfumaron, arrancados por el viento. Los escombros quedaron sepultados bajo un mar de piedras.

El domingo por la noche, el Laswa, un riachuelo, se transformó en una ola que a su paso se lo llevaba todo por delante.

Veintitrés personas murieron, engullidas por las aguas. Los cuerpos no han aparecido. Siete resultaron heridas.

El balance material en las siete aldeas del valle da una idea de lo sucedido. Unas 150 casas y comercios quedaron destrozados y unos 50 edificios sufrieron daños por inundaciones.

“Agarraba la mano de mi madre para salvarla pero desgraciadamente se me soltó y se hundió en el agua”, cuenta Amin Butt, de 32 años, con los ojos enrojecidos.

“Perdí toda mi vida en un minuto. Mi madre desapareció. Mi casa fue destruida”, añade este hombre radicado en Arabia Saudita, que había vuelto de vacaciones a la Cachemira pakistaní. “Aquí ya no nos queda más que piedras”.

 Carretera hundida 

Laswa se halla a unos kilómetros de la Línea de Control, una de las zonas más militarizadas del mundo, que sirve de frontera de facto entre India y Pakistán en Cachemira.

Desde su independencia en 1947 los dos países se disputan la soberanía de este territorio himalayo actualmente dividido en dos.

Hace años que el valle de Laswa se había librado de los enfrentamientos y gozaba de una paz precaria. El domingo, la furia del monzón recordó a algunos habitantes los horrores de la guerra.

Shahnawaz Butt perdió a su mujer y a tres de sus seis hijos en la catástrofe. “Ni siquiera pude ver sus caras”. Está desesperado. “Me gustaría pedir a todo el que oiga mi voz que atienda las necesidades básicas de los habitantes de Laswa, empezando por “la electricidad y el agua” y la creación de refugios más sólidos.

Varios habitantes, consultados por la AFP, criticaron la lentitud de los equipos de socorro, que fueron llegando progresivamente a la pequeña carretera asfaltada que cruza el valle, una de cuyas partes se hundió.

En una de las aldeas hay una quincena de tiendas de campaña blancas, proporcionadas por el ejército pakistaní y las oenegés.

Shahnawaz Butt montó dos en el lugar en el que antes estaba su casa. Una la ocupan las mujeres de la familia, que reciben el pésame de los vecinos.

Más de 270 personas murieron en los últimos días como consecuencia de las lluvias torrenciales en el sur de Asia, que afectaron a millones de habitantes, principalmente en India y Nepal.

El monzón (de junio a septiembre) es esencial para regar los cultivos y llenar los depósitos de agua de este subcontinente donde reside un quinto de la población mundial. Pero cada año viene acompañado de lluvias torrenciales que dejan una estela de muerte y devastación.

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