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Gerardo Hernández/Tendencias
08/23/2019 , 7:22 pm

Suprema Corte establece que si no se recibe “gasto”… Se podrá solicitar el divorcio

Redacción.- La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que la interpretación del Artículo 196 del Código Civil de la Ciudad de México da lugar a compatibilizarlo con el principio de igualdad para evitar situaciones discriminatorias contra las mujeres por violencia económica o patrimonial, y que considere un supuesto adicional para el cese de los efectos de la sociedad conyugal.

En la sentencia se da una respuesta jurisdiccional que pretende visibilizar aquellos fenómenos de violencia económica o patrimonial que aquejan a la mujer en el seno de su familia y que la subyugan, incluso al menoscabo de sus ingresos y del haber común constituido mediante la sociedad conyugal.

En esta sesión se estimó que al elaborarse la norma no se consideraron situaciones que podrían dar lugar a la violencia de género, que constituye una forma de discriminación al impedir el goce del derecho a la igualdad y el de vivir una vida libre de violencia.

Ello porque no se contemplaron ciertas circunstancias de desventaja y vulnerabilidad que sufren las mujeres, por ejemplo las que desarrollan “doble jornada”.

Tampoco se advirtieron escenarios familiares donde se desarrolla particularmente la violencia económica, en los que el agresor afecta la capacidad financiera de la víctima y le arrebata el derecho a tomar decisiones en cuanto a su economía y el destino de los recursos que obtiene en lo particular.

Bajo ese contexto se precisó que el artículo mencionado sólo establece un supuesto para que cese la sociedad conyugal, que es el abandono injustificado del domicilio conyugal, pero ignora que puede haber otras circunstancias que también podrían justificar esa cesación.

Agregó que es el caso en que aún cohabitan dicho domicilio pero el cónyuge varón, injustificadamente, se desentienda de hacer aportación alguna (económica o de tareas domésticas y cuidado de los hijos) para preservar o incluso incrementar el patrimonio, lo que coloca en desventaja a la mujer en cuanto a la preservación del haber común.

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