Foto: Especial

Irma Sánchez| Tribuna Noticias
10/18/2019 , 12:00 pm

Rumbo a los 50|Olfato y sensibilidad para hablar de política

Redacción.- Leer de política, escribir de política, analizar la política y entrevistar a los actores políticos, ha sido una de las pasiones de Enrique Montero Ponce.

Tema sobre el que ha encendido pasiones, emitido juicios, comentarios y recibido el sentir de sus radioescuchas, que no forzosamente han estado de acuerdo con él siempre, en una sociedad de tantos contrastes ideológicos.

Su estilo y forma de hacer política desde su programa y en su relación con diversos grupos, le ha permitido tener acceso a personajes de todas las filiaciones políticas.

Así en las giras de campaña de todos los candidatos a la presidencia de la República, una entrevista con el líder de opinión es obligada, desde cuando José López Portillo vino a pedir el voto de los poblanos.

Seis años después le tocó turno al candidato Miguel de la Madrid, y siguieron por el PRI Carlos Salinas de Gortari, el mal logrado Luis Donaldo Colosio, Ernesto Zedillo Ponce de León, Francisco Labastida Ochoa, Roberto Madrazo, Enrique Peña Nieto y José Antonio Meade.

Desde luego que por su micrófono pasaron los candidatos Vicente Fox, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

Políticos de la talla del finado panista Carlos Castillo Peraza, el abogado Diego Fernández de Cevallos, mejor conocido como “El jefe Diego”, la primera mujer en aspirar a la presidencia de la República Josefina Vázquez Mota o el inolvidable Maquío (Jesús Clouthier del Rincón).

Con especial emoción platicó y entrevistó en la terraza del hotel Royalty a Jesús Reyes Heroles. En diferentes momentos a Porfirio Muñoz Ledo, Cecilia Soto, entre muchos más.

Don Enrique en este ejercicio periodístico ha revelado un gran olfato y sensibilidad para hablar de política, tema que por muchos años lo identificó con la música de fondo de la película “El Padrino”, la que al momento de comenzar a sonar congregaba con atención al medio político del otro lado de la radio, porque el conocedor tradicionalmente gozaba de información de primera mano, la cual iba despachando a través de señales que conformaban los movimientos en los tiempos políticos.

Ejercicio respetuoso sin involucrarse en temas ajenos al quehacer político como algunos suelen aprovechar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *