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12/07/2019 , 9:00 pm

Herbívoro y pequeño: así era el dinosaurio que vivió en Ecuador

Quito, Ecuador.-  El estudio de los primeros fósiles de dinosaurio encontrados en Ecuador revelan que esta nueva especie de titanosaurio, bautizada Yamanasaurus lojaensis, era de tamaño pequeño por la vegetación corta que predominaba en la región y de la que se alimentaba, según describió a la AFP un investigador durante una entrevista telefónica.

“Parece tenía una coraza protectora en el lomo y era herbívoro, por lo que debió
adaptarse al tipo de vegetación corta, de no más de tres metros, existente en la zona,
que habría determinado su tamaño”, explicó a la AFP el ecuatoriano Galo Guamán,
jefe del equipo de la Universidad Técnica de Loja (UTPL), que auspició la
investigación y anunció la víspera sus resultados.

Para ser un dinosaurio, el titanosaurio descubierto era “pequeño, de un largo de seis
metros y aproximadamente de dos metros de altura (aunque) por su cuello largo tal
vez alcanzaba los tres metros”, detalló el investigador.

El viernes, la UTPL anunció “el hallazgo del primer fósil de un vertebrado de gran
dimensión del período Cretácico en el país”, en una conferencia de prensa en la
provincia de Loja, ubicada en el sur de Ecuador y donde fueron encontrados los
restos en 2017.

Guamán explicó también que fue el paleontólogo argentino Sebastián Apesteguía
quien a través de tomografías y varios análisis comparativos estableció que “la
morfología de las vértebras encontradas, pertenecen a una nueva variedad diferente a
las halladas en Argentina”.

El nombre de Yamanasaurus lojaensis hace referencia a la localidad donde se dio el
hallazgo: Yamana, que se sitúa en el valle Casanga de la provincia de Loja, a un
promedio de 900 metros de altura y con clima cálido seco.

– Antes del meteorito –
Los fósiles fueron ubicados en el período Cretácico, asignados al género de los
saltasaurinos, un grupo de saurópodos que vivieron entre 85 y 65 millones de años
atrás, y se los considera como los últimos en aparecer, casi al borde de la extinción
del grupo, según el estudio revelado la víspera.

“La edad del fósil fue determinada por correlación geológica, por las muestras de
rocas que corresponden al periodo Maastrichtiense, la última fase del Cretácico, antes
de la caída del meteorito que extinguió a los dinosaurios”, explicó Guamán.

Ahora seguirán los estudios. “Vamos a determinar las relaciones con otros
organismos, posiblemente hubo un depredador que convivió con esta variedad e
incluso tal vez hubo alguna ave”, dijo.

El investigador de 51 años y nativo del mismo valle de Casanga, dijo que en Ecuador
no se habían dado hallazgos de este tipo por las características del “terreno, que ya
ha sido erosionado con el paso del tiempo”.

“Estos restos pudieron quedar al descubierto por dos razones, una por afloración de
material por las crecientes de los riachuelos en el invierno que limpiaron el sector
dejando las muestras expuestas; o la otra es que a finales de los noventa hubo
prácticas mineras que pudieron generar un movimiento de tierras y que desenterraron
algunos vestigios”, detalló.

En este caso, durante un recorrido de campo que Guamán suele realizar con sus
estudiantes de Geología, un anciano de la localidad de Yamana fue el que dio la
primera pista sobre los fósiles, hace más de dos años.

“Tengo una roca especial”, dijo el octogenario Francisco Celi a estudiantes y
profesores. Y les mostró lo que había encontrado años atrás.

“Se trataba de la vértebra sacra de la cola del ejemplar, con esa porosidad de los
huesos, pero siliciada (petrificada)”, contó Guamán.

El lugareño condujo entonces a los geólogos al lugar donde la encontró y comenzó el
mapeo.

Además de Guamán también participaron en la investigación los ecuatorianos Jhon
Soto y José Tamay, igualmente docentes de Geología de UTPL.

– Equipo argentino –
Se encontraron más vestigios, “piezas más pequeñas y livianas”, pero, como los
técnicos eran solo geólogos, buscaron especialistas en fósiles en otros países hasta
dar con Apesteguía en Argentina.

Tras enviarle fotos, motivaron al experto a visitar Loja para dar charlas de
Paleontología. El argentino, al palpar en vivo los vestigios y visitar la zona de
descubrimiento, procedió a analizarlos a fondo.

Entonces se conformó un equipo científico del argentino Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), que trabajó en el caso, liderado
por Apesteguía y su compatriota Pablo Ariel Gallina

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