(Photo by Pavel Golovkin / POOL / AFP)

AFP
01/13/2020 , 11:39 am

“Avances” en Moscú hacia una tregua en Libia, pero uno de los jefes rivales pide tiempo

MoscúRusia.- Las negociaciones en Moscú, destinadas a firmar un acuerdo formal de alto el fuego en Libia, se saldaron con “progresos” pero no con la firma del documento, clave para consolidar la tregua entre los beligerantes, que entró en vigor la víspera.

La llegada a Rusia del jefe del gobierno reconocido por la ONU (GNA, Gobierno de Unidad Nacional), Fayez al Sarraj, y del mariscal Jalifa Haftar, cuyas tropas se oponen desde hace más de nueve meses en mortíferos combates a las puertas de Trípoli, ilustra la creciente influencia de Moscú en este conflicto.

Se registraron avances”, se congratuló el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, en una rueda de prensa con su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, tras las negociaciones que duraron unas siete horas.

Fayez al Sarraj firmó el documento de tregua, pero Jalifa Haftar pidió

un poco más de tiempo, hasta mañana” para reflexionar, precisó Lavrov, si bien añadió que el mariscal consideró el documento “de forma positiva”.

En las negociaciones participaron delegaciones de ambos bandos y estuvieron encabezadas por Lavrov y por el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, y por sus pares turcos Mevlut Cavusoglu y Hulusi Akar, respectivamente.

No se produjo ningún encuentro directo entre Fayez al Sarraj y el mariscal Jalifa Haftar, cuya última reunión se remonta a febrero en Abu Dabi, según el presidente del Consejo de Estado libio, con sede en Trípoli, Jaled al Meshri.

El proyecto de acuerdo, al que tuvo acceso la AFP, apoya la iniciativa ruso-turca de poner en marcha “un cese ilimitado de las hostilidades” en Libia. Preconiza

la normalización del a vida diaria en Trípoli y en otras ciudades” y la distribución de ayuda humanitaria “de forma totalmente segura”.

 – Conferencia de paz –

Ankara apoya a Sarraj e incluso tiene militares en el país, mientras que Moscú, aunque lo niega, es sospechoso de apoyar a Haftar con armas, dinero y mercenarios.

En una breve intervención televisiva, Sarraj, llamó este lunes a los libios a

pasar página del pasado”, a “rechazar la discordia y a cerrar filas para avanzar hacia la estabilidad y la paz”.

El alto el fuego en Libia, reclamado por Rusia y Turquía, entró en vigor el domingo a medianoche, hora local. Fue aplaudido por la Unión Europea, Estados Unidos, la ONU y la Liga Árabe.

Esta tregua tiene que servir como preludio a una conferencia sobre Libia en Berlín el 19 de enero, impulsada por la ONU. La canciller alemana, Angela Merkel, viajó el sábado a Moscú para abordar este tema con el presidente ruso, Vladimir Putin, quien también mantuvo conversaciones telefónicas con dirigentes árabes y europeos.

Moscú buscaría aumentar su influencia en Oriente Medio y recuperar terreno perdido en Libia, aprovechando el fracaso de los occidentales en instaurar la paz en el país, presa de la violencia desde hace nueve años.

Si este proceso de paz despega, Rusia reforzará su papel de pacificador y logrará mantener a Haftar”, apuntó Alexei Malashenko, experto ruso en cuestiones de defensa.

Sin embargo, otros analistas dudan de que la tregua vaya a durar.

Haftar tiene un objetivo: la toma militar de la capital, lo que le permitiría sentarse a la mesa de negociaciones dictando su ley”, declaró a la AFP Federica Saini Fasanotti, de Brookings Institution.

 – Temor a una “segunda Siria” –

Entre la llegada de Turquía al terreno libio, la supuesta presencia de mercenarios rusos y la existencia de una multitud de grupos armados, la comunidad internacional teme que el conflicto libio se internacionalice y degenere.

Como en Siria, Moscú y Ankara se han impuesto en Libia como mediadores indiscutibles en el conflicto, frente a la impotencia de los países occidentales.

Europa por su parte teme que Libia se convierta en una “segunda Siria”. Busca al mismo tiempo reducir el flujo migratorio en sus fronteras, tras acoger estos últimos años a cientos de miles de migrantes procedentes de Libia y Siria.

El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió en la necesidad de un alto el fuego “creíble”, mientras que la Unión Europea espera que se dé “una oportunidad importante” para reanudar el diálogo.

Libia, un país petrolero, está sumido en el caos desde la caída en 2011 del régimen de Muamar Gadafi después de una revuelta popular y una intervención militar liderada por Francia, el Reino Unido y Estados Unidos.

 

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