(Foto: Pixabay)

Redacción
03/04/2020 , 8:21 pm

Hechos históricos de la emancipación de la mujer

La emancipación de la mujer, es un concepto de la historiografía, la sociología, la antropología y otras ciencias sociales. Se refiere al proceso histórico por el cual las mujeres han reivindicado y conseguido, en numerosos casos, la igualdad legal, política, profesional, social, familiar y personal que tradicionalmente se les había negado. Así como la liberación de una gran parte de la opresión que el patriarcado ejercía sobre ellas por su condición de mujeres.

Se da un proceso histórico a partir de finales del siglo XVIII, durante la revolución francesa. Se comenzaron a reivindicar y a promover la igualdad de los derechos entre hombre y mujer.

Una de las voces de protesta más enérgicas fue la de Olympe de Gouges, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en 1791, dos años después de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. El documento escrito por Gouges reclamaba para las mujeres los mismos derechos políticos que disfrutaban los hombres, el sufragio entre ellos. ​

La insistente denuncia de la condición de inferioridad a la que la historia y la cultura occidental han reducido a la mujer. Hombre opresor, sociedad patriarcal y capitalismo se habrían aliado en una conjura histórica general contra la mujer.

En la lucha se dieron a conocer aspectos importantes los cuales se deberían trabajar; entre ellos:

  • La destrucción (deconstrucción revolucionaria) del sistema de valores de la clase dominante y sus estructuras.
  • La mujer debe abandonar su subordinación doméstica y optar por su autorrealización individual.
  • Igualdad de oportunidades (derechos legales, educación, empleo, derechos sexuales), pero avanzando hacia la superación de la dependencia de aquél.
  • Mostrar que la naturaleza no es significativa y que lo determinante es lo cultural, la construcción social de los roles (esto es lo que llevará en la última década del siglo XX a la llamada perspectiva de género).
  • Derecho al aborto libre y gratuito por decisión de la mujer, al control artificial de la natalidad, a las técnicas de reproducción asistida, a la libre elección de las adolescentes sin el consentimiento de sus padres, a la esterilización, a la propia orientación sexual con independencia del sexo biológico.
  • Visibilizar por otra parte que la mujer sigue estando oprimida. Y hacer que las mujeres se sumen al movimiento en favor de sus derechos, así como sumarse a ir en contra de las estructuras imperantes, contra los hombres que se resisten a perder sus privilegios, contra las instituciones que se benefician de ellos, contra las mujeres mismas que se resisten a abandonar la dedicación a su familia y no contribuyen al curso de la historia.

La fase del movimiento feminista culmina en 1975, con la Conferencia Mundial de la Mujer celebrada por la ONU, que vino precedida en 1967 por la Declaración sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. A partir de este momento se inicia una tercera fase, marcada por el revisionismo, por la institucionalización de la doctrina que se orienta hacia el enfoque de género, a través de los organismos políticos, particularmente de la ONU y de la Unión Europea.

 

Con información de María Fernanda Méndez Agís

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