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Redacción | Tribuna Noticias
10/20/2020 , 2:59 pm

Normas en alimentos y bebidas deberán adecuarse a mejores estándares


Ciudad de México.- La suspensión de la comercialización de diversos productos con la denominación de “quesos” y “yogurt natural”, debe ser el inicio del cumplimiento de la normatividad, que por decenios ha sido violada por empresas en perjuicio de los consumidores, señaló Paulina Magaña, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor.

Agregó que la aplicación de la normatividad debe ir acompañada de: 1) una revisión de las normas oficiales mexicanas existentes, que en muchos casos se diseñaron bajo el interés de las industrias reguladas en detrimento de los derechos de los consumidores y, 2) la expedición de una gran diversidad de normas para productos que aún no las tienen.

La adulteración de quesos con grasas vegetales, violando la normatividad, es un asunto que desde el año 2000, fue reportado por el laboratorio de Profeco que ocurría en una muy larga lista de marcas. Esta práctica se ha mantenido por 20 años, hasta el día de hoy, esperamos que las acciones de Profeco la detengan y puedan ir más allá, generando un cambio radical”.

En este sentido, Paulina Magaña explicó que las normas para quesos deben actualizarse porque presentan graves problemas ya que, por ejemplo, se usan distintas sustancias para retener agua sin estar normadas, y se utilizan proteínas de suero o incluso proteína de soya.

En el caso de los yogures, la suspensión de comercialización se realizó en el sector de yogures bebibles, ya que violaba la normatividad específica al decir en las etiquetas que era yogur natural, a pesar de que presentan azúcares añadidos en dos productos de la marca Danone, por señalar beneficios en salud que no están fundamentados en evidencia científica.

Por otro lado, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, señaló que deben adecuarse las normatividades en alimentos y bebidas a los mejores estándares internacionales, ya que una gran parte de la normatividad en el pasado, se hizo a través del contubernio entre diversas empresas y la Secretaría de Economía.

Así fue que tuvimos en el mercado durante decenios, panes integrales sin tener una pizca de harina integral, jugos totalmente adulterados, actualmente atunes con altas cantidades de soya, jamones que no tienen la carne que anuncia, que contienen menos de la mitad de carne y contienen altas cantidades de almidones, etc.” agregó Calvillo.

La organización demandó que se prohíba el uso de imágenes o menciones a frutas, verduras, cereales integrales y otros ingredientes naturales, no procesados, en las etiquetas y publicidad de los productos que no los contienen entre sus principales ingredientes, ya que su intención es confundir al consumidor.

Finalmente, el Poder del Consumidor aclaró que es una buena señal la acción de la Secretaría de Economía y Profeco para retirar del mercado estos productos y obligar a su reetiquetado o reformulación, además, esta política debe mantenerse y profundizarse frente a la gran cantidad de productos que actualmente engañan al consumidor.