Profesor de Ibero Puebla denuncia brutal golpiza y días de terror en NL
Rafael Murillo
Puebla, Pue.- El catedrático de la Universidad Ibero Puebla, Leonardo Ariel Escobar Barrios, relató lo que padeció en el norte del país, donde permaneció tres días en una celda del municipio de Apodaca (Nuevo León), a donde —según dijo— fue llevado por elementos de la Guardia Nacional.
Afirmó que antes de ser ingresado a la celda fue golpeado por los agentes, lo que le provocó la fractura de tres costillas.
Tras esos tres días detenido, fue liberado y le devolvieron sus pertenencias. Sin embargo, aseguró que salió desorientado y se dirigió al aeropuerto de Monterrey para intentar continuar su viaje, algo que finalmente no logró.
Leonardo Ariel Escobar Barrios, docente de la @IberoPuebla, cuenta su versión sobre su desaparición en #NuevoLeón; detalla que fue golpeado por elementos de la @GN_MEXICO_, llevado en contra de su voluntad a un centro de rehabilitación y posteriormente orillado vivir en situación… pic.twitter.com/Cbnqr6u80S
— Tribuna Noticias 🗞️ (@NoticiasTribuna) January 19, 2026
Obligado a deambular
Escobar señaló que, al llegar al aeropuerto, fue despojado nuevamente de sus pertenencias, lo que le impidió seguir viajando. Llegó un momento en que ya no le permitieron el acceso y solo pudo pasar una noche en la sala de espera. Posteriormente, fue retirado del lugar y se vio obligado a deambular por las inmediaciones del aeropuerto.
De acuerdo con su testimonio, la policía municipal comenzó a alejarlo cada vez más del aeropuerto. Sin documentos, sin dinero y sin apoyo, quedó en una situación totalmente vulnerable.
El académico afirmó que pasó cuatro días deambulando sin comer, sin beber agua y sin recibir ayuda de la población ni de las autoridades. En ese periodo, dijo, prácticamente fue orillado a una situación de calle y se refugió entre la maleza para evitar el sol. Aseguró que sufrió deshidratación severa durante varios días.
También declaró que fue drogado por personas en el área del aeropuerto, pues recuerda que le ofrecieron agua y, tras beberla, perdió la conciencia y quedó completamente desubicado.
Por su parte, Felipe Rangel, director del Anexo Comunidad Fénix —quien localizó y resguardó al profesor— relató a medios nacionales que lo encontraron desorientado, sin camisa y de rodillas en la calle.
En ese momento no decía absolutamente nada; seguía asustado”, comentó.
Agregó que para el día 14 “él ya empezaba a tener claridad de su persona”.
Posteriormente, acudieron con Escobar al Ministerio Público del municipio de Juárez, en Nuevo León, donde se confirmó su identidad y se informó que era buscado por las autoridades. Ahí pudo comunicarse con su familia, rendir declaración e iniciar los trámites para regresar a Puebla.
Por ahora, las investigaciones continúan en un caso que ha generado indignación en la comunidad académica y en la sociedad, debido a la actuación de autoridades federales y de Nuevo León. Se espera que el proceso avance hasta esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.





