
Brasil 1950: El mundial después de la catastrofe
Tribuna Deportes
El Mundial de Brasil 1950 marcó un momento histórico en el fútbol mundial; fue la cuarta edición de la Copa del Mundo y la primera después de un descanso de 12 años debido a la Segunda Guerra Mundial. Este torneo representó el regreso del fútbol internacional a gran escala tras el conflicto bélico que detuvo las competencias de 1942 y 1946.
Brasil fue elegido sede con entusiasmo y expectativas muy altas, ya que la nación sudamericana buscaba mostrar su capacidad organizativa y la pasión de su afición por el fútbol. La competencia comenzó el 24 de junio de 1950 con la participación de 13 selecciones, luego de varias bajas debido a razones económicas y políticas, como la renuncia de India y Egipto.
A diferencia de torneos anteriores, este mundial no se disputó con eliminación directa en todas las fases; en su lugar, se implementó un formato de grupos en la fase final, lo que generó enfrentamientos directos entre los equipos más fuertes.
El torneo es recordado por la histórica final en el Maracaná, el 16 de julio de 1950, donde Brasil, favorito y anfitrión, fue sorprendido por Uruguay en un partido que pasaría a la historia como el “Maracanazo”. Con goles de Juan Alberto Schiaffino y Alcides Ghiggia, los uruguayos derrotaron 2-1 a los brasileños, convirtiéndose en campeones mundiales y causando una de las mayores sorpresas en la historia de los mundiales.
Este torneo dejó también curiosidades, como la goleada de España 6-1 a Estados Unidos y la eliminación temprana de Inglaterra, mostrando que el fútbol mundial estaba en plena transformación y con nuevas potencias emergentes.
Tras este mundial, la Copa del Mundo continuó de manera regular, consolidándose como el evento deportivo más importante a nivel global, preparando el camino para Suecia 1958 y el surgimiento de leyendas como Pelé.







