
Snoop Dogg y la estrategia cultural de Milano-Cortina 2026
Redacción
La imagen no es menor ni casual. Snoop Dogg, uno de los íconos culturales más reconocibles de Estados Unidos, cargando la antorcha olímpica en el norte de Italia, confirma que los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 no solo se juegan en pistas y estadios, sino también en el terreno de la narrativa global.
El rapero participó esta semana en el relevo de la llama olímpica en distintas ciudades italianas, generando una cobertura mediática inmediata y viral. No se trata únicamente de espectáculo. Su presencia forma parte de una lógica cada vez más clara del olimpismo contemporáneo: el cruce entre deporte, cultura pop, diplomacia blanda y economía de la atención.
Desde París 2024, Snoop Dogg se ha integrado a la narrativa olímpica estadounidense como una suerte de embajador informal, capaz de conectar con audiencias jóvenes, digitales y globales. Su papel refuerza la idea de que los Juegos ya no compiten solo contra otros eventos deportivos, sino contra un ecosistema saturado de estímulos, contenidos y plataformas.
La escena, celebrada por el público local y amplificada en redes sociales, anticipa el tono que buscarán los organizadores: unos Juegos con alta carga simbólica, abiertos a la cultura popular y diseñados para posicionarse en la conversación global.
Más que una anécdota, el relevo confirma que el olimpismo también es poder cultural y estrategia de comunicación.
Snoop dogg che fa la crip walk con la torcia (olimpica stavolta) in mano prima di GTA6 pic.twitter.com/IUPW1Rhigf
— Filo saltato e Spallettiano (@OnlyFil2) February 4, 2026






