
Alerta por Sarampión: ¿Quiénes deben usar cubrebocas?
Redacción
Ante el reciente incremento de casos de sarampión a nivel global y la detección de contagios importados en diversas regiones, las autoridades de salud han emitido recomendaciones específicas sobre el uso de mascarillas.

A diferencia del COVID-19, el sarampión es extremadamente volátil; el virus puede permanecer en el aire hasta dos horas después de que una persona infectada haya abandonado una habitación.
Aquí en Tribuna Noticias te detallamos quiénes son los grupos prioritarios que deben utilizar cubrebocas para frenar la propagación.
Grupos de Riesgo y Uso Obligatorio
Personas con síntomas respiratorios: Cualquier individuo con fiebre, tos, secreción nasal o conjuntivitis debe utilizar cubrebocas quirúrgico de manera inmediata para evitar la dispersión de gotas de saliva.
Población no vacunada o con esquema incompleto: Niños menores de un año (que aún no reciben su primera dosis) y adultos que no cuenten con las dos dosis de la vacuna Triple Viral (SRP).
Personal del sector salud: Médicos, enfermeras y administrativos en clínicas y hospitales, especialmente en áreas de urgencias y pediatría, deben utilizar mascarillas de alta eficiencia (como N95 o KN95).
Viajeros internacionales: Se recomienda estrictamente el uso de mascarillas en aeropuertos, estaciones de tren y durante vuelos, particularmente si el destino tiene brotes activos reportados.
¿Por qué es tan importante el cubrebocas con el sarampión?
A diferencia de otros virus, el sarampión tiene un número básico de reproducción (R_0) de entre 12 y 18. Esto significa que una sola persona infectada puede contagiar, en promedio, a 15 personas más en una población sin inmunidad.
Y es que el uso del cubrebocas es una herramienta de mitigación, pero no sustituye a la vacuna. La vacunación sigue siendo la única medida definitiva para prevenir el contagio y las complicaciones graves.
Recomendaciones generales de prevención
Verificar el esquema de vacunación: Revisar la Cartilla Nacional de Salud.
Higiene de manos: Lavado frecuente con agua y jabón o uso de alcohol gel al 70%.
Ventilación: Mantener espacios cerrados bien ventilados para reducir la carga viral en el aire.







