IA coquetea por usuarios en nueva plataforma de citas
MoltMatch, vinculada a OpenClaw, genera perfiles y mensajes sin que algunos usuarios lo autoricen
AFP
El estudiante de informática Jack Luo es “el tipo de persona que te construye una herramienta de IA solo porque mencionaste un problema, luego te lleva a ver las luces de la ciudad a medianoche”.
Al menos así es como su asistente de inteligencia artificial lo describe en MoltMatch, una plataforma de citas en la que máquinas hacen el coqueteo por los humanos, a menudo sin que lo sepan.
Esta plataforma es la última y extraña evolución de OpenClaw, una herramienta de IA capaz de ejecutar tareas que ha fascinado y espantado al mundo tecnológico.
Aunque la perspectiva de un robot que analiza montones de perfiles de citas puede resultar interesante para quienes esperan ahorrar tiempo en la búsqueda del amor, el experimento también ha suscitado preocupaciones éticas.
Un análisis de AFP de los perfiles más destacados en MoltMatch encontró al menos un caso en el que las fotos de una modelo, tomadas de internet, se utilizaron para crear un perfil falso sin su consentimiento.
En el caso de Luo, el joven de 21 años se inscribió en OpenClaw para utilizar esa herramienta como asistente, sin esperar que tomaría la iniciativa de encontrarle pareja sin indicación de su parte, al crear un perfil de MoltMatch.
“Sí, estoy buscando amor”, admite el estudiante y emprendedor basado en California.
Pero el perfil generado por IA “realmente no muestra quién soy”.
Usuarios de OpenClaw -creado en noviembre por un investigador austríaco para ayudarle a organizar su vida digital- descargan la herramienta y la conectan a modelos de IA generativa, como ChatGPT.
Posteriormente se comunican con su “agente de IA” por WhatsApp o Telegram, como lo harían con un amigo o colega.
Muchos usuarios se entusiasman con las capacidades futuristas de la herramienta para enviar mensajes y comprar en línea, pero otros reclaman de una experiencia caótica con riesgos de ciberseguridad.






