Lluvia negra, la amenaza que enfrenta Teherán adicional a los ataques de EEUU e Israel
Redacción
Las alarmas ambientales en Teherán se han encendido y continúan activas debido a la contaminación y smog causados por las explosiones a las refinerías de petróleo, extendiendo una nube tóxica sobre la capital de Irán.
Los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel han provocado que la capa de contaminación han generado bloqueo solar, además de un intenso aroma a quemado en distintos puntos de Teherán.
Imágenes captadas por satélites muestran el considerable nivel de contaminación, misma que la Organización Mundial de Salud (OMS) destacó sobre los riesgos que representaba, así como las afectaciones en el ecosistema.
La magnitud de este ataque puede considerarse una catástrofe química. Lo que se denomina como “lluvia negra” que cae sobre Teherán es la mezcla de petróleo y hollín que al inhalarse puede causar daños severos y permanentes en los pulmones, además de quemaduras químicas en la piel por su alta acidez.
Esta contaminación no se queda en un solo país; se sabe que áreas circundantes pueden tener graves afectaciones debido a residuos tóxicos que también pueden contaminar el agua, afectando la salud y los ecosistemas de naciones vecinas.
Hasta el momento, dos importantes depósitos de petróleo continúan en llamas, complicando la posibilidad de mitigar el fuego.
Estados Unidos e Israel continúan sin pronunciarse sobre los ataques y consecuencias a estas instalaciones.







