
Asiste Trump a repatriación de militares caídos en guerra con Irán
Redacción Tribuna
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió este miércoles a la ceremonia de repatriación de los cuerpos de seis tripulantes de un avión cisterna fallecidos la semana pasada, luego de que la aeronave se estrellara en el contexto de la guerra con Irán.
Fue la segunda ocasión, desde el inicio de la ofensiva israelo-estadounidense el pasado 28 de febrero, en que Trump acudió a la base aérea de Dover, en Delaware, donde se realiza la repatriación de los restos de miembros de las fuerzas armadas.
El avión KC-135 se estrelló el 12 de marzo en el oeste de Irak, elevando a al menos 13 el número de soldados estadounidenses fallecidos en la campaña. Un segundo avión dañado logró aterrizar sin complicaciones.
“Su valentía nunca será olvidada”, señaló la Casa Blanca en la red X tras la ceremonia, la cual se llevó a cabo a puerta cerrada, a petición de las familias.
Durante el acto, Trump, vestido con un abrigo negro, saludó mientras los féretros cubiertos con la bandera estadounidense eran descendidos de un avión de transporte, de acuerdo con imágenes difundidas por la Casa Blanca.
El mandatario estuvo acompañado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe militar Dan Caine, aunque no ofreció declaraciones a la prensa.
En una repatriación previa, el 7 de marzo, Trump asistió al retorno de los restos de seis militares fallecidos tras un ataque con dron a un centro de mando estadounidense en Kuwait, en los primeros días del conflicto.
El traslado digno de los cuerpos de militares es considerado uno de los actos más solemnes que puede encabezar un presidente en Estados Unidos. No obstante, Trump ha sido objeto de críticas, incluso de miembros de su propio partido, por su comportamiento en ceremonias anteriores.







