
Preparación
Tribuna Deportes
Siguiendo el tema mundialista, que será la base de estos escritos hasta un par de semanas, tal vez tres, después de terminada la justa, existe un tema que me parece relevante y del cual todo Cuerpo Técnico involucrado necesita sacar el mayor provecho posible: los partidos de preparación.
Apenas leía una declaración del experimentado entrador colombiano (seleccionador de su país en los mundiales del 90 y 94) Francisco “Pacho” Maturana que decía “yo le puedo mostrar todos los videos que usted quiera de partidos pasados, pero el del partido de mañana, ¿Dónde está?
El futbol no existe, el futbol es una utopía”. 100% coincido, ni cerca de poner en tela de juicio su opinión, pero sí considero necesario/obligatorio que, al menos, el entrenador imagine/planee/intuya cómo podrá ser el desarrollo de sus próximos encuentros, al menos tener una idea clara de las tendencias o sucesos que, debido al análisis, tengan mayor probabilidad de ocurrir. Hoy por hoy, en la era de la información, quien no analiza y planea da muchas ventajas.
Para un mundial, donde el tiempo de trabajo (entrenamiento) es cada vez más reducido por los compromisos con los clubes, el análisis previo es fundamental y, los partidos de preparación, el momento clave para poner a prueba y evaluar cómo va el proceso, qué falta, dónde hay más dudas o retraso, qué sociedades de jugadores se van acoplando mejor y cuáles, por más que tengan calidad, pero no logran fluir y necesitan variantes, qué jugadores toman liderato o asumen roles dentro del campo distinto a los de sus equipos, quiénes pueden sustituir a los lesionados sin afectar (ojalá beneficiando) al sistema, etcétera, etcétera.
Tanto provecho se puede sacar de un partido de preparación siempre y cuando se tenga claro lo que se busca y se sea claro con el objetivo específico de cada juego.
La ambición (buscar demasiados objetivos presionado por la “urgencia” del tiempo) suele ser un mal consejero; a mayor cantidad de puntos de atención se pierde la intensidad (el que mucho abarca poco aprieta).
Como entrenador, para mí, estas serían las claves para poder sacar el mayor rendimiento de los partidos de preparación:
Menos, es más
Basándome en la ley de Pareto, o regla del 80/20 la cual establece que el 80% de los resultados (beneficios) son resultado del 20% de las acciones, lo aplico totalmente en un equipo de futbol, y para una selección (que ya hemos mencionado sus peculiaridades en tiempos de desarrollo) aún con mayor razón; el CT debe de tener claramente identificado ese 20% de acciones (en el futbol conductas, hábitos, relaciones, movimientos, mecanizaciones, etc.) y enfocar en ello los recursos.
Menos, es más, modular el deseo, bajarle cuatro rayitas a la complejidad, tendrán como consecuencia que el equipo fluya, se sienta cómodo y su capacidad y fuerza de competencia es lo más cercano a un futbol de equipo.
Perfeccionar lo que ya sale bien, optimizar, eficientar, la humildad de reconocer que el futbol es de los futbolistas.
El marcador importa, pero me enfoco en el resultado
Es evidente, en todo equipo, que la confianza en lo que el entrenador propone se solidifica si los marcadores (triunfos) acompañan. Resultado desafiante para cualquier líder convencer a sus dirigidos después de una derrota; desafiante pero no imposible, si el entrenador tiene claro qué conductas son la antesala del triunfo, tendrá la capacidad de separar el marcador del resultado.
A mayor exposición de los equipos, entendido que una selección nacional está en el tope máximo de exposición, la presión mediática por el marcador se multiplica, por esta razón, la claridad en el proceso y cómo éste se evaluará por parte de los entrenadores debe de estar detalladísima: el éxito del proceso, al menos internamente, tiene que tener parámetros claramente estipulados y por todos reconocibles e identificables, de tal manera que si marcador es adverso, el resultado puede ser positivo. Disociar marcador y resultado, en las buenas y en las malas.
Micro sociedades
Un poco en relación con el punto uno, pero siendo más específico, las micro sociedades (entendidas como esas relaciones y los resultados de éstas entre dos-tres jugadores dentro del campo) en una selección son intocables. 1+1+1 idealmente no tendría que dar 3 cuando de sociedades se habla, jugadores de calidad tienden a potenciarse y, teniendo en cuenta que en las selecciones está lo mejor de lo mejor, esto debería de ser constante, pero muchas veces los entrenadores metemos las narices más de la cuenta.
Se sienten cómodos, juegan como si siempre hubieran estado en el mismo equipo, simplemente sienten/conciben el futbol de la misma manera. En una selección a las sociedades que se dan por naturaleza “solamente” hay que darles responsabilidades, consignas que los anclen como punto de partida, específicas, y esto también se debe de lograr en los partidos de preparación.
Se viene fecha FIFA para las selecciones clasificadas el mundial. México juega contra Portugal y Bélgica, el tiempo se termina y con ello la oportunidad del CT de tener partidos (agradecido con la Federación de conseguir estos rivales que simularán las exigencias probables del mundial) de preparación.
- No es jugar por jugar o jugarlos para ganar; es jugarlos con la conciencia que estos minutos son parte de un plan mayor y tiene objetivos de realización específicos.







