
Meta y YouTube, declaradas culpables por adicción a redes sociales
AFP
Un jurado de Los Ángeles declaró el miércoles a Meta y YouTube responsables de haber perjudicado a una joven mediante el diseño adictivo de sus plataformas de redes sociales, y ordenó a las empresas pagar 6 millones de dólares en concepto de daños, incluidos 3 millones de dólares en daños punitivos.

El veredicto otorga a los demandantes en más de un millar de casos similares pendientes una ventaja considerable y envía a la industria tecnológica la señal de que los jurados están dispuestos a responsabilizar a las empresas de redes sociales por el impacto de sus decisiones de diseño en la salud mental de sus usuarios.
El panel otorgó 3 millones de dólares en daños compensatorios, asignando a Meta el 70% de la responsabilidad por el perjuicio sufrido por la demandante -lo que supone una parte de 2,1 millones de dólares- y a YouTube el 30% restante, es decir, 900.000 dólares.
En una segunda fase, los integrantes del jurado añadieron otros 3 millones de dólares en daños punitivos -desglosados de la misma manera- tras concluir que ambas empresas habían actuado con malicia, conducta abusiva o fraude.
El jurado respondió afirmativamente a las siete preguntas que se le plantearon sobre ambas compañías, y concluyó que Meta y YouTube fueron negligentes en el diseño y funcionamiento de sus plataformas y que esa negligencia fue un factor central en el daño causado a la demandante.
Los jurados también determinaron que ambas empresas sabían o deberían haber sabido que sus servicios representaban un peligro para los menores, que no advirtieron adecuadamente a los usuarios de ese peligro y que un operador razonable de una plataforma sí lo habría hecho.
“La hora de rendir cuentas ha llegado”, dijeron los abogados de la demandante en un comunicado.
Las dos empresas anunciaron que apelarán.
“Rechazamos respetuosamente este veredicto y apelaremos”, declaró un portavoz de Meta. “La salud mental de los adolescentes es profundamente compleja y no puede atribuirse a una sola aplicación”, añadió.
“Este caso demuestra un desconocimiento de YouTube, que es una plataforma de streaming diseñada de forma responsable y no una red social”, respondió el portavoz de Google, José Castaneda.
“Tres millones de dólares es un tirón de orejas para empresas como Meta y YouTube, que son dos de los mayores vendedores de publicidad del mundo”, dijo Jasmine Engberg, de Scalable, que hace un seguimiento de la industria de las redes sociales.
“Pero si estas empresas se ven obligadas a rediseñar sus productos, eso supone una amenaza existencial para sus modelos de negocio”, enfatizó.







