Revolución en la Iglesia anglicana: llega su primera arzobispa
AFP
Canterbury, Reino Unido.- Sarah Mullally fue entronizada como la primera mujer líder espiritual de la Iglesia anglicana durante una ceremonia en la catedral de Canterbury, marcando un hecho histórico para la institución religiosa presente en 165 países.
Una ceremonia histórica en Canterbury
La nueva arzobispa de Canterbury, de 63 años, juró su cargo ante unas 2.000 personas, entre ellas el primer ministro Keir Starmer, el príncipe heredero Guillermo y su esposa Catalina. Mullally, exenfermera, casada y madre de dos hijos, sucede a Justin Welby, quien dimitió en noviembre de 2024 tras un escándalo relacionado con agresiones físicas y sexuales.
Primera mujer en liderar la Iglesia anglicana
Con su nombramiento, Mullally se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo tras 105 antecesores varones. Durante su juramento, afirmó:
Me comprometo solemnemente al servicio de la Iglesia de Inglaterra, de la comunión anglicana y de toda la Iglesia de Cristo en el mundo entero, para que juntos proclamemos el Evangelio que nos reconcilia con Dios y derriba los muros que nos dividen”.

Trayectoria: de enfermera a arzobispa
Antes de llegar a Canterbury, Mullally realizó una peregrinación a pie desde la Catedral de San Pablo, en Londres. Fue ordenada sacerdotisa en 2002 y, en 2018, se convirtió en la primera obispa de Londres, cuatro años después de que la Iglesia de Inglaterra autorizara el acceso de mujeres al episcopado.
Su ascenso no estuvo exento de críticas, especialmente por parte de varios arzobispos africanos que rechazaron su nombramiento.
Retos: divisiones internas y expansión global
Mullally deberá enfrentar profundas divisiones dentro de la comunión anglicana a nivel mundial. Según la World Christian Database, existen alrededor de 958.000 anglicanos en América Latina, siendo Brasil el país con la mayor comunidad, con 103.000 fieles. En España, fuentes de la Iglesia anglicana estiman unos 20.000 seguidores.
Raíces históricas de la Iglesia de Inglaterra
La Iglesia de Inglaterra se consolidó como organismo religioso del Reino Unido tras la ruptura del rey Enrique VIII con el catolicismo en el siglo XVI, un hecho que marcó el inicio de la tradición anglicana.







