
Así viven astronautas la vida diaria en Artemis II rumbo a la Luna
Redacción Tribuna
Beben batidos, toman fotos con el teléfono móvil, lidian con el correo electrónico y hasta arreglan inodoros descompuestos: los astronautas también viven situaciones cotidianas, incluso en el espacio.
Los cuatro miembros de la tripulación que viajan rumbo a la Luna realizan una misión inédita, pero también enfrentan las banalidades de la vida diaria, mientras flotan juntos en un espacio reducido, equivalente a dos minivanes.
La especialista de misión Christina Koch, la primera mujer en ir al espacio profundo, explicó que prepararse para el viaje de 10 días fue como organizar un campamento.
“Representa unión y algo fuera de lo común”, señaló en un video de la NASA.
Las raciones de la cápsula Orion incluyen tortillas, café, carne de res a la barbacoa y varios tipos de salsa picante.
Además, cuentan con un solo baño, que presentó fallas. A diferencia de las misiones Apolo, donde se usaban bolsas para desechos, ahora disponen de un sistema más avanzado. Koch logró resolver el problema: “Estoy orgullosa de llamarme la fontanera del espacio”, comentó.
El baño se encuentra en un espacio reducido y ruidoso, pero también es el único lugar donde los astronautas pueden tener un momento de privacidad.
Durante la misión, también enfrentaron fallas con el correo electrónico. El comandante Reid Wiseman reportó problemas con Microsoft Outlook, los cuales fueron solucionados por el equipo en Houston.
Para descansar, los astronautas utilizan bolsas de dormir sujetas a las paredes de la cápsula, evitando flotar. Koch incluso duerme “como un murciélago”, suspendida en el interior.
A pesar de la exigencia de la misión, los astronautas mantienen una rutina que incluye ejercicio diario, utilizando dispositivos especiales para evitar la pérdida de masa muscular y ósea en condiciones de microgravedad.
La NASA también permite el uso de teléfonos móviles para que los tripulantes puedan capturar y compartir momentos de la misión.
Aunque el viaje requiere precisión extrema, también hay espacio para la emoción. El astronauta Jeremy Hansen describió la experiencia de flotar como algo que lo hace sentir “como un niño”.
Por su parte, Victor Glover destacó la emoción del despegue: “Intentas mantenerte profesional, pero el niño que llevas dentro quiere salir y gritar”.






