
EEUU acusa a Cuba de 66 años de espionaje e infiltración
Un informe del Departamento de Estado asegura que La Habana desarrolló una estrategia para infiltrarse y operar dentro de Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos acusó este lunes a Cuba de haber desarrollado durante casi siete décadas una estrategia de espionaje, infiltración y subversión dentro de territorio estadounidense, de acuerdo con un informe especial difundido por el Departamento de Estado, en un nuevo episodio de tensión entre ambos países.
El documento sostiene que el gobierno cubano logró infiltrarse en distintos niveles de la administración estadounidense, además de reclutar y formar activistas durante varias generaciones y respaldar movimientos vinculados con el terrorismo de izquierda.
La publicación ocurre en un contexto de creciente presión de la administración del presidente Donald Trump sobre la isla, cuyo gobierno enfrenta una de las crisis económicas más severas de las últimas décadas. Washington ha reiterado su intención de promover un cambio de régimen en Cuba y ha considerado insuficientes las recientes reformas económicas impulsadas por La Habana.
La respuesta del gobierno cubano no tardó en llegar. El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, rechazó el contenido del informe y lo calificó como una “falacia“. A través de redes sociales, aseguró que el documento busca justificar el endurecimiento de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, de intentar obtener respaldo para una eventual agresión contra la isla.
El informe, de aproximadamente 100 páginas, hace un repaso de la relación entre ambos países desde el triunfo de la Revolución Cubana de 1959. Si bien reconoce que Cuba nunca tuvo capacidad para enfrentar militarmente a Estados Unidos en un conflicto convencional, sostiene que el gobierno cubano desarrolló una estrategia basada en labores de inteligencia, infiltración, sabotaje y la creación de redes de apoyo para debilitar a su adversario.
Las relaciones entre Washington y La Habana se deterioraron poco después del ascenso de Fidel Castro al poder, cuando Estados Unidos respondió con sanciones económicas a la nacionalización de empresas estadounidenses en la isla. Posteriormente, Cuba estrechó vínculos con la Unión Soviética, en plena Guerra Fría, dando paso a décadas de confrontación política y diplomática.
Durante ese periodo, Estados Unidos impulsó diversos intentos para derrocar al gobierno cubano, mientras que La Habana brindó apoyo a movimientos guerrilleros en América Latina y otras regiones, un antecedente que el nuevo informe retoma para sustentar sus acusaciones.
En los últimos meses, la administración de Donald Trump ha endurecido su postura hacia Cuba. Tras el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela a principios de 2026, Washington intensificó las restricciones económicas contra la isla, incluido un bloqueo petrolero de facto que ha agravado la situación económica del país.






