
Proponen permiso laboral pagado para atender asuntos escolares
Con el propósito de fortalecer el acompañamiento familiar en la educación de niñas, niños y adolescentes, el diputado José Luis Figueroa Cortés presentó una iniciativa para otorgar a las personas trabajadoras al servicio del Estado un permiso laboral de hasta cuatro horas, con goce de sueldo, para atender asuntos escolares de sus hijas e hijos menores de 18 años.
La propuesta plantea adicionar el artículo 29 Bis a la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado, con el objetivo de brindar certeza jurídica a madres y padres de familia que necesitan acudir a reuniones escolares, recibir evaluaciones, realizar trámites o atender llamados de los planteles educativos sin afectar sus derechos laborales.
De acuerdo con la iniciativa, el permiso podrá solicitarse una vez por cada bimestre del ciclo escolar y tendrá carácter personal, no acumulable y no transferible. Podrá utilizarse para reuniones con docentes o directivos, seguimiento académico o conductual, orientación escolar, entrega de documentos o situaciones extraordinarias convocadas por la institución educativa.
La solicitud deberá realizarse, cuando sea posible, con al menos un día hábil de anticipación. En casos urgentes, la persona trabajadora deberá informar tan pronto tenga conocimiento de la situación. Para acreditar la asistencia, deberá presentar un citatorio, constancia o documento emitido por la escuela dentro de los tres días hábiles posteriores.
Figueroa Cortés señaló que actualmente muchas actividades escolares coinciden con los horarios laborales, lo que obliga a madres y padres a elegir entre sus responsabilidades profesionales y el acompañamiento educativo de sus hijas e hijos.
El legislador explicó que el tiempo autorizado será considerado como efectivamente laborado, por lo que no generará descuentos salariales, reposición de horas, reducción de prestaciones, afectaciones a la antigüedad ni sanciones laborales.
Finalmente, destacó que la iniciativa busca colocar en el centro el interés superior de la niñez, impulsar la corresponsabilidad familiar y reconocer que el seguimiento educativo debe ser una tarea compartida entre madres y padres, sin que recaiga únicamente en las mujeres.







