
GN y SICT blindan carreteras; México–Puebla–Veracruz el tramo principal
El robo al autotransporte de carga mantiene una tendencia a la baja en México, de acuerdo con cifras oficiales, mientras el Gobierno federal y legisladores plantean reforzar la vigilancia en las carreteras mediante tecnología como arcos inteligentes, cámaras de videovigilancia y sistemas de monitoreo en tiempo real.
Durante una conferencia de prensa en abril de 2026, autoridades federales informaron que el robo a transportista con violencia disminuyó 24.4% durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior. La Guardia Nacional señaló además que mantiene desplegados más de 20 mil elementos en los principales tramos carreteros de alta incidencia.
La estrategia de seguridad carretera incluye el programa “Cero Robo a Carreteras”, con el que las autoridades buscan focalizar los operativos en corredores considerados prioritarios, particularmente en entidades como Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí. De acuerdo con la Guardia Nacional, la coordinación con organizaciones del sector transportista ha permitido identificar tramos con mayor incidencia y recuperar vehículos robados.
Tecnología para vigilar las rutas
Como parte de las acciones para fortalecer la seguridad, se plantea ampliar el uso de infraestructura tecnológica en los principales corredores logísticos del país.
Entre las herramientas consideradas se encuentran los arcos carreteros de reconocimiento de placas, cámaras con inteligencia artificial, sistemas de geolocalización y estaciones de monitoreo en tiempo real, que permitirían detectar vehículos, generar alertas y mejorar la capacidad de reacción de las autoridades.
Una propuesta presentada ante la Cámara de Diputados plantea precisamente modernizar los nodos logísticos estratégicos y aumentar la utilización de estas tecnologías, además de fortalecer la Estrategia Balam y la Operación Cero Robos en tramos con alta incidencia delictiva.
Los llamados “arcos inteligentes” pueden funcionar como puntos de identificación tecnológica de los vehículos que circulan por una carretera. Al combinarse con bases de datos y sistemas de monitoreo, pueden ayudar a detectar unidades con reporte de robo o generar información útil para las investigaciones.
Persisten zonas de alto riesgo
Pese a la reducción reportada por las autoridades, el robo al transporte continúa siendo un problema relevante para el sector. Datos citados en la Cámara de Diputados señalan que entre enero y septiembre de 2024 se abrieron 10 mil 445 carpetas de investigación relacionadas con robo al transporte, mientras que en el mismo periodo de 2025 fueron 8 mil 638, una reducción de 16.9%.
Al mismo tiempo, organizaciones transportistas han advertido que existen corredores donde la inseguridad continúa siendo elevada. En mayo de 2026, la Asociación Nacional de Transportistas señaló al corredor México-Puebla-Veracruz como uno de los puntos más delicados para el autotransporte de carga y afirmó que Puebla concentraba hasta 52% de los robos carreteros, según sus propios datos.
La disparidad entre cifras oficiales y registros de organizaciones privadas refleja también la complejidad para dimensionar el fenómeno, debido a diferencias metodológicas y posibles casos que no llegan a denunciarse.
Seguridad y logística, un mismo desafío
Para las autoridades, fortalecer la seguridad carretera no sólo busca proteger a los operadores y sus vehículos, sino también garantizar el funcionamiento de las cadenas de suministro nacionales.
En 2025, el Gobierno federal informó que las estrategias Balam y Cero Robos al Autotransporte habían permitido detener a 337 personas y recuperar mil 585 vehículos, además de reportar reducciones en algunos corredores estratégicos como México-Querétaro y México-Puebla.
El reto ahora será consolidar una red carretera en la que la presencia de la Guardia Nacional se complemente con infraestructura tecnológica, intercambio de información y mecanismos de respuesta rápida.
Así, los arcos inteligentes se perfilan como una de las herramientas que podrían integrarse a una estrategia más amplia para combatir el robo al autotransporte y mejorar la seguridad de los principales corredores de mercancías del país.







