Cuando caminar entre árboles se convierte en una forma de cuidar la salud
Hacer un recorrido entre árboles, caminar sin prisa, escuchar el viento podría parecer una actividad sencilla. Sin embargo, esta práctica comenzó en Japón al shinrin-yoku, conocido como “baño de bosque” o terapia forestal; actividad que ha sido estudiada por sus posibles efectos sobre el estrés y el estado de ánimo.
El concepto shinrin-yoku surgió oficialmente en Japón en 1982, cuando el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca comenzó a promover la idea de entrar en contacto con la atmósfera del bosque como una forma de relajación y prevención.
¿Por qué podría hacernos sentir mejor?
En experimentos realizados en 24 bosques de Japón, investigadores encontraron que las personas que caminaron y observaron entornos forestales presentaron, en comparación con ambientes urbanos, menores niveles de cortisol, frecuencia cardiaca y presión arterial, además de una mayor actividad parasimpática, relacionada con estados de descanso y recuperación.
Otros estudios también han encontrado modificaciones favorables en el estado emocional. Una investigación con casi 500 voluntarios observó disminuciones en indicadores de hostilidad y depresión y un aumento de la sensación de vitalidad después de la exposición al bosque.
Beneficios que surgen del verde
Entre los efectos que se han estudiado se encuentran:
- Disminución de la tensión y el estrés
- Reducción temporal de la frecuencia cardiaca y la presión arterial
- Mejoras en algunos indicadores del estado de ánimo
- Disminución de síntomas de ansiedad y emociones negativas
- Sensación de relajación y recuperación
Recientemente, una revisión sistemática encontró que el shinrin-yoku se asociaba con reducciones de la frecuencia cardiaca, la ansiedad-tensión y algunos indicadores de síntomas depresivos.
¿Entonces realmente es una terapia?
Aunque suele hablarse de “árbol-terapia” o “terapia forestal”, no cabe duda que recorrer espacios verdes pueden beneficiar significativamente el estado de ánimo de las personas, o como mino, ofrecerles un respiro fresco.







