
EEUU deja de mandar gas natural a México; se ocuparán las reservas
Hace unos días, Estados Unidos detuvo el envío de una quinta parte (el 20%) del gas natural que normalmente exporta hacia México a raíz de una situación crítica en su territorio.
La contingencia dejó al descubierto la alta vulnerabilidad del sistema energético nacional, el cual cuenta con un margen de autonomía limitado a un máximo de tres días ante una interrupción total de las importaciones.
Durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, Cuitláhuac García Jiménez, director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), dio a conocer el incidente y explicó que, pese a la reducción repentina del suministro estadounidense, la emergencia pudo sortearse de manera exitosa.
“Hubo una situación crítica en Estados Unidos y se dejó de enviar una quinta parte que se toma del gas natural de importación. Con la coordinación de todas las áreas se afrontó sin problemas”, declaró el titular de Cenagas.
Una dependencia estructural
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la fuerte dependencia que México mantiene respecto al mercado energético del país vecino, de donde proviene aproximadamente el 75% del gas natural que se consume a nivel nacional.
Este hidrocarburo es un insumo estratégico para la economía, ya que entre el 60% y el 62% de la generación de electricidad en el país depende directamente de él.
García Jiménez detalló que México carece de grandes instalaciones de almacenamiento subterráneo o reservas estratégicas prolongadas —a diferencia de otras potencias—, por lo que la continuidad operativa ante una contingencia externa depende enteramente de la agilidad logística y la coordinación interinstitucional. En esta ocasión, la crisis se contuvo gracias a la acción conjunta entre:
Cenagas
Petróleos Mexicanos (Pemex)
Comisión Federal de Electricidad (CFE)
Secretaría de Energía (Sener)
Hacia la soberanía energética
Ante los riesgos recurrentes —como los experimentados históricamente por ondas gélidas en Texas o fallas logísticas—, la administración federal ha insistido en la necesidad de alcanzar la soberanía energética.
La estrategia planteada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum contempla disminuir la dependencia externa mediante el incremento en la generación de energía a través de fuentes renovables, optimizar la eficiencia energética, aprovechar el gas que actualmente se quema en los pozos petroleros y potenciar la producción nacional a mediano plazo.








