
¿Quién ganó el Nobel de la Paz? Navi Pillay recibe el reconocimiento
La jurista sudafricana fue reconocida por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y su lucha contra la discriminación.
La jurista sudafricana Navi Pillay fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz por una trayectoria marcada por la lucha contra la discriminación, la defensa de las víctimas de abusos y su participación en procesos judiciales internacionales.
A sus 85 años, la ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha ocupado cargos relevantes en organismos como el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional. También encabezó investigaciones sobre conflictos armados y presuntas violaciones de derechos humanos en distintas regiones del mundo.
Navi Pillay y su trabajo sobre Israel y Palestina
Pillay alcanzó reconocimiento internacional por sus denuncias contra la represión de movimientos de protesta en países árabes, particularmente en Libia y Siria. Entre 2021 y 2025, encabezó una comisión de investigación creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para examinar las causas del conflicto entre Israel y Palestina.
La comisión concluyó que en Gaza se cometía genocidio desde el inicio de la guerra, desencadenada por el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Sin embargo, sus conclusiones no representaban oficialmente la postura de Naciones Unidas y fueron rechazadas por el Gobierno israelí, que formuló fuertes críticas al trabajo del grupo.
Actualmente, Pillay se desempeña como jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia, donde participa en un caso relacionado con la minoría rohinyá.
De la pobreza durante el apartheid a los tribunales internacionales
Nacida en 1941 en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil, Pillay creció en condiciones de pobreza durante el apartheid, un régimen caracterizado por la segregación racial. Estudió Derecho en la Universidad de Natal y posteriormente obtuvo una maestría y un doctorado en la Universidad de Harvard.
Durante sus primeros años como abogada, se convirtió en la primera mujer no blanca en abrir un despacho jurídico en Durban. Desde ese espacio defendió a personas perseguidas por oponerse al sistema segregacionista. En 1973, además, consiguió que los presos políticos recluidos en la prisión de Robben Island, donde se encontraba Nelson Mandela, tuvieran acceso a representación legal.
Su carrera sumó otro hito en 1995, cuando se convirtió en la primera mujer perteneciente a una minoría en integrar el Tribunal Superior de Sudáfrica, un año después de que Mandela asumiera la presidencia tras las primeras elecciones democráticas del país.
Su papel en el genocidio de Ruanda y la ONU
Por recomendación de Mandela, Pillay se incorporó posteriormente al tribunal internacional encargado de juzgar a los responsables del genocidio de Ruanda. En 1998, formó parte del grupo de jueces que reconoció por primera vez que la violación podía constituir un acto de genocidio.
Una década después, en 2008, fue nombrada alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que desempeñó hasta 2014. Desde esa posición mantuvo su postura contra la discriminación y defendió la importancia de denunciar públicamente los abusos.
En una entrevista con la agencia AFP, recordó los insultos, el racismo y los malos tratos que sufrió durante su infancia. Explicó que aquellas experiencias la llevaron a decidir entre rendirse o luchar contra las injusticias, una convicción que marcó su trabajo jurídico y su trayectoria en organismos internacionales.







