
Ganan estudiantes de la BUAP concurso internacional MentalRiskES
Dos estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Computación (FCC) de la BUAP obtuvieron el primer lugar en la categoría Task 1 Detección Temprana del concurso internacional MentalRiskES 2026, con un sistema de inteligencia artificial (IA) capaz de analizar conversaciones entre pacientes y terapeutas para identificar posibles trastornos emocionales, como depresión y ansiedad.
Alfredo Navarrete Montes y Alejandro Amador Lagunes, alumnos de noveno semestre de Ingeniería en Tecnologías de la Información, participaron en la competencia organizada por el Foro de Evaluación de Lenguas Ibéricas 2026 (IberLEF), en colaboración con el Congreso Internacional de la Sociedad Española para el Procesamiento del Lenguaje Natural (SEPLN), realizado en la Universidad de León, España.
El proyecto consiste en un sistema que analiza transcripciones de sesiones reales de terapia para detectar o predecir posibles trastornos emocionales con la menor cantidad de información posible.
“La premisa de la competencia fue detectar o predecir lo antes posible y con la menor cantidad de información posible algunos trastornos emocionales, como depresión y ansiedad”, explicó Navarrete Montes.
La investigación fue asesorada por el doctor Luis Yael Méndez Sánchez, académico de la FCC, y será publicada en CEUR Workshop Proceedings, una plataforma de publicación digital de acceso abierto especializada en informática y ciencias de la información.
Evalúan el sistema con 82 rondas de conversación
Durante el certamen, los estudiantes probaron su sistema en un servidor de la universidad española. La evaluación incluyó a 10 pacientes diferentes y 82 rondas de conversación, sin que se reportaran errores durante la competencia.
Cada ronda consistió en una pregunta del terapeuta y una respuesta del paciente. En conjunto, las 82 rondas conformaron la conversación completa de una sesión de terapia.
Además de obtener el primer lugar en detección temprana, el proyecto destacó por registrar el menor consumo energético de toda la competencia.
“Fueron solamente 22 gramos de dióxido de carbono (CO₂), lo cual equivale al intercambio de dos e-mails”, explicaron los estudiantes.
Buscan convertir el proyecto en una aplicación para terapeutas
Alejandro Amador Lagunes expresó su satisfacción por el resultado obtenido y destacó el potencial de la inteligencia artificial para contribuir en distintos ámbitos, incluido el de la salud mental.
“Esperábamos buenos resultados, pero no resultados tan buenos. La verdad nos emocionó bastante, porque este tipo de trabajos dan una aportación de cómo la IA puede ayudarnos en distintos campos, en este caso en la salud mental”, señaló.
Por su parte, Alfredo Navarrete Montes destacó que la competencia les permitió reconocer el nivel académico de la BUAP, pues su proyecto se enfrentó a propuestas desarrolladas por estudiantes de maestría y doctorado.
El siguiente paso, adelantó, será migrar el sistema a Amazon Web Services (AWS) para convertirlo en una aplicación que los terapeutas puedan utilizar durante sus sesiones. La herramienta buscará proporcionar retroalimentación y una puntuación basada en el análisis de diferentes cuestionarios.








