Trump pide a su nueva portavoz reconsiderar el cargo tras polémica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió la posibilidad de que su nueva secretaria de prensa, Katie Zacharia, abandone el cargo, luego de una primera semana marcada por cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales y críticas a su debut ante los medios de comunicación.
Esto derivó a que el propio mandatario declarara que había conversado con Zacharia sobre la presión que implica el puesto y sostuvo que la decisión final dependería de ella.
La controversia comenzó después de que se cuestionara la manera en que Zacharia se había presentado públicamente como abogada y asesora jurídica. La funcionaria, de 41 años, se graduó de la Facultad de Derecho de la Universidad Pepperdine en 2011, pero reconoció en una entrevista con Fox News que no aprobó el examen de acceso a la abogacía en California y que tampoco volvió a presentarlo.
En Estados Unidos, obtener un título en Derecho no equivale automáticamente a contar con licencia para ejercer como abogada. Para hacerlo, generalmente se requiere cumplir los requisitos profesionales de la jurisdicción correspondiente. Las dudas sobre sus credenciales aumentaron después de que también se atribuyera experiencia como abogada en una firma de Pekín y funciones jurídicas en una organización conservadora con sede en California.
Zacharia defendió el uso de la denominación profesional al argumentar que contaba con formación jurídica y experiencia en asuntos legales internacionales. Sin embargo, sus declaraciones provocaron cuestionamientos sobre la precisión con la que describió sus antecedentes, en particular porque no existe constancia de que haya obtenido una licencia para ejercer en algún estado estadounidense.
La polémica se sumó a las críticas por su primera conferencia de prensa en la Casa Blanca, celebrada el martes, la comparecencia duró alrededor de 14 minutos y Zacharia respondió a tres preguntas antes de concluirla, lo que generó comentarios sobre su preparación para uno de los puestos de comunicación más visibles del Gobierno estadounidense.
Trump atribuyó parte de la presión a la cobertura mediática que recibió Zacharia y afirmó que había sido tratada de manera injusta. Aun así, sus declaraciones públicas dejaron abierta la posibilidad de que la funcionaria no permanezca en el puesto.








