
Cáncer de mama en México: más de 8 mil muertes en un año y una lucha que continúa
Entre las jornada de prevención, plásticas de bienestar y mayores canales informativos, uno de los padecimientos con mayor porcentaje de incidencias continúa siendo el cáncer de mama; considerado uno de las principales amenazas para la salud de las mujeres en México. Cada 19 de octubre, el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama busca sensibilizar sobre esta enfermedad, promover la detección oportuna y recordar que detrás de las estadísticas existen pacientes que enfrentan procesos de diagnóstico, tratamiento y recuperación.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 se registraron preliminarmente 8 mil 451 defunciones por cáncer de mama en el país. De estas, 8 mil 384 correspondieron a mujeres y 67 a hombres, lo que conlleva a que el 99.2% de las muertes se presentó en la población femenina.
El organismo también reportó que el cáncer de mama fue la primera causa de muerte entre los tumores malignos durante ese año. La tasa de defunciones en mujeres de 20 años y más alcanzó 18.7 por cada 100 mil, frente a 15.7 en 2015. Las cifras muestran que, pese a los avances médicos y las campañas de sensibilización, la enfermedad continúa representando un reto sanitario. Los datos de 2024 son preliminares y corresponden a las estadísticas de defunciones registradas.
Una enfermedad que también afecta a los hombres
Aunque la mayoría de los casos se presenta en mujeres, registros recientes apuntan a que los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama. Su menor frecuencia no elimina la necesidad de prestar atención a cambios inusuales en el tejido mamario y buscar valoración médica.
De una campaña internacional a una agenda permanente de salud
La lucha contra el cáncer de mama ha evolucionado desde las campañas de concientización hasta la creación de programas de detección, unidades especializadas y redes de atención oncológica. Octubre se convirtió en un periodo emblemático para estas actividades y el color rosa pasó a representar internacionalmente la sensibilización sobre la enfermedad.
No obstante, la conmemoración del 19 de octubre no sustituye la atención médica durante el resto del año. La detección y el tratamiento requieren servicios disponibles de manera continua, personal capacitado, equipos de diagnóstico, estudios complementarios y mecanismos para dar seguimiento a las pacientes.
En México, la estrategia pública de detección contempla la educación para reconocer cambios en las mamas, la exploración clínica y la mastografía. La Secretaría de Salud recomienda que las mujeres conozcan sus mamas desde edades tempranas, acudan a revisiones clínicas y consulten sobre la mastografía de acuerdo con su edad, antecedentes y valoración médica.
Para mujeres de 40 a 69 años, la estrategia nacional contempla la mastografía de tamizaje, generalmente cada dos años cuando no existen síntomas sospechosos; ante síntomas o hallazgos anormales, la evaluación diagnóstica debe ajustarse a la situación clínica.
La mastografía permite identificar algunas alteraciones antes de que sean palpables, aunque no evita que el cáncer aparezca y tampoco sustituye los estudios adicionales cuando existe una sospecha. La autoexploración puede ayudar a reconocer cambios, pero no reemplaza la mastografía ni una valoración profesional.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por su parte, realiza campañas de detección y mastografías a través de sus unidades médicas y clínicas especializadas. En octubre de 2025, el organismo anunció la meta de realizar 150 mil mastografías durante ese mes, con el apoyo de más de 340 equipos distribuidos en sus representaciones estatales.
Reconocer los cambios permiten una oportunidad de sobrevivencia
Entre los signos que requieren valoración médica se encuentran la aparición de un bulto en la mama o la axila, cambios en la forma o el tamaño de la mama, hundimiento reciente del pezón, secreción anormal —especialmente si contiene sangre— y alteraciones persistentes en la piel, como enrojecimiento, engrosamiento o aspecto similar a la cáscara de una naranja.
El Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama invita a reconocer los avances científicos y el trabajo de pacientes, familiares, profesionales sanitarios y organizaciones civiles, pero también a observar las limitaciones que siguen presentes.








