Reconocen que diálogo con Putin no establece un camino para la paz en Ucrania
Los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en Ucrania registraron un nuevo movimiento luego de que Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, sostuviera conversaciones con el mandatario ruso, Vladímir Putin, en San Petersburgo.
Witkoff calificó el encuentro como constructivo, aunque reconoció que todavía queda trabajo importante para alcanzar un acuerdo que permita terminar el conflicto. A través de un mensaje publicado en la red social X, reiteró que Trump mantiene su compromiso de conseguir una paz integral y duradera.
In Oslo and St. Petersburg, @JaredKushner and I met with Russian, Ukrainian, and European leaders to advance President Trump’s mission to end the war.
In St. Petersburg, we met with President Putin to build on the progress made in Oslo with President Zelenskyy, discuss a peace framework, and thank President Putin for releasing American citizen Stephen Hubbard to return home to his family.
These discussions were constructive, and will continue with trilateral talks between the United States, Russia, and Ukraine at the technical level.
While there is still important work left to do, President Trump remains committed to seeing this war end and achieving a comprehensive, durable peace that will provide security and prosperity for generations to come.
— Special Envoy Steve Witkoff (@SEPeaceMissions) October 21, 2026
La reunión se produjo después de los contactos celebrados en Oslo entre representantes estadounidenses, ucranianos y europeos, donde se discutieron propuestas para avanzar hacia una salida negociada. Witkoff trasladó esas iniciativas a Putin, pero el Kremlin consideró que las propuestas de Kiev y sus socios europeos carecían de elementos sustanciales para resolver la crisis.
Pese a las diferencias, Moscú manifestó su disposición a reanudar las conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania durante noviembre, una posibilidad que abre una nueva oportunidad para retomar el diálogo diplomático.
Cabe destacar que la disposición a conversar no implica que las partes hayan alcanzado un acuerdo sobre las condiciones para detener las hostilidades. Rusia y Ucrania mantienen posiciones enfrentadas respecto al territorio, las garantías de seguridad y el orden que debería establecerse una vez terminado el conflicto.
Para Moscú, la discusión incluye la construcción de un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania en el escenario posterior a la guerra. Kiev, por su parte, ha insistido en la necesidad de contar con garantías que impidan nuevas agresiones y protejan su soberanía.
Las conversaciones también se desarrollan en un contexto de tensiones militares persistentes, por lo que cualquier avance diplomático deberá traducirse en compromisos concretos y verificables para producir un cambio en el terreno.
¿Puede cambiar algo con una nueva ronda de negociaciones?
La eventual reanudación de las reuniones entre los tres países permitiría explorar propuestas, discutir mecanismos de seguridad y establecer condiciones para una posible negociación más amplia. Sin embargo, todavía no existe un acuerdo definitivo que permita afirmar que la guerra está cerca de concluir.
El proceso también plantea interrogantes sobre el papel de Europa en las decisiones que afectan directamente a su seguridad y sobre la capacidad de Estados Unidos para acercar a las partes sin dejar de lado las exigencias de Ucrania.
Por ahora, el calificativo de “constructivas” empleado por Witkoff describe el tono de las conversaciones, no la existencia de resultados concluyentes. La próxima ronda será una prueba para determinar si el diálogo puede superar las diferencias que han impedido alcanzar una salida negociada.







