Irma Sánchez
06/25/2020 , 7:22 pm

¡ADIÓS, AMY!

Tras su fallecimiento, ¿qué más decir sobre Amy Camacho?
Desde luego ahora, ¡que descanse en paz! la primogénita del inolvidable capitán Carlos Camacho Espíritu y Luise Wardle.

Amy desde sus primeros años de vida fue educada para vivir y convivir con los animales, a trabajar por y con ellos, a cuidarlos, a ser su amiga aún a costa de su vida como lo sorteó su papá con su tigre consentido Rahá que con el arañazo con una de sus garras finalmente le costó la vida por una septicemia aguda.

Su espíritu maternal lo compartió con las 350 especies que pueblan Africam Safari y sus 3 hijos.

En su casa era común la escena de cuidar a una fiera recién nacida y alimentarla puntualmente con un biberón y mantenerle limpio el pañal.
Con sus animales viajó por todo el mundo, cuando los adoptaba y también para asistir a exposiciones y todo tipo de promociones turísticas y sobre el reino animal.

Cada viaje narraba que era una hazaña e interminables interrogatorios de la tripulación y los viajeros. “la señora viaja con un tigre…oh”
Su personalidad ecuánime y de profundas convicciones le permitieron luchar por su zoológico y sacarlo adelante contra viento y marea.

Amante de la naturaleza un día presentó su proyecto de investigación y estudios sobre la flora que se produce en la zona de Valsequillo.
Otro día anunció la creación de un segundo Africam Safari, ahora en Chile. Proyecto que deja casi listo.

El legado de su padre contempló trabajar y trabajar sin cansancio por Africam Safari que como atractivo turístico captaba a 5 mil visitantes cada semana.

Ella refería que se trataba de un gusto, un amor, una hermandad con los animales, y en forma muy especial por aquellos en proceso de extinción.

Amy Camacho un día sintió la necesidad de internarse en la selva en busca de especies amenazadas con desaparecer. Producto de ese zafari pese a todas las vacunas obligadas fue atacada por una bacteria que le devoró el hígado y la colocó en la antesala de la muerte.

Tras un largo proceso y preparativos para ser trasplantada con un hígado de alguien que apenas perdía la vida, Amy recibió la noticia de su vida: el trasplante ya no era necesario porque su hígado se había comenzado a regenerar.

Así después de varias semanas hospitalizada en la ciudad de México, regresó a Puebla, agradecida con la naturaleza, la vida y quienes se preocuparon y oraron por su salud.

Tanto medicamento pasó su factura y Amy sufrió una embolia cerebral que la mantuvo una semana en terapia intensiva y finalmente se fue a alcanzar a sus padres entregando la responsabilidad a sus hermanos capitaneados por Gregory Frank que ya mantenía las riendas de Africam Safari, patrimonio de Puebla y América.

Amy es icono del fenómeno de emprendimiento, de mujer de lucha, independiente pese a una familia con más de 30 mil animales, 3 hijos y 7 hermanos. No supo de límites más que de ideales
Amy bien merecido lo tiene, ya descansa en paz

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