Antes del Mundial, las pioneras del fútbol en México buscan gambetear el olvido
Hace más de medio siglo, unas jóvenes futbolistas formaron la selección femenina de México.
AFP
La Selección histórica de México enfrentó críticas, prejuicios y obstáculos.
Lograron lo que los varones ni por asomo han alcanzado: tercer lugar en un controvertido campeonato mundial en 1970 y segundo lugar un año después.
A menos de 100 días del Mundial masculino que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, sus procesos siguen sin ser reconocidos oficialmente por la Federación Mexicana ni por la FIFA.
El torneo de 1971 fue catalogado como aficionado y las mexicanas resultaron vetadas por la federación tras exigir un salario.
El balompié femenino en México comenzó a cobrar forma en 1969 al fundarse la primera liga, que fue la base de la selección que disputó el primer torneo mundial -de siete selecciones- en Italia en 1970.
La primera Copa del Mundo femenina reconocida por la FIFA se jugó más de dos décadas después, en China, en 1991.
Todas ellas se lucieron con un honroso tercer lugar tras ser vencidas en las semifinales por Italia.
Al año siguiente se renovó el campeonato, esta vez con México como anfitrión y con la participación de seis equipos. Consiguieron el subcampeonato y llenaron el Estadio Azteca con 110.000 espectadores, según informes de la época.
La AFP conversó con tres de las veteranas de aquella selección sobre sus glorias y desafíos y la evolución del fútbol femenino en estas cinco décadas.
Rebelión salarial
Alicia “La Pelé” Vargas era la goleadora, considerada la tercera mejor jugadora de la Concacaf en el siglo XX y campeona de goleo en el campeonato de Italia 1970.
A sus 72 años, recuerda el menosprecio cuando viajaron al primer torneo, celebrado semanas después de que Pelé ganara en México la tercera estrella mundial de Brasil.
Salió en la prensa ‘México sale a su aventura’ con unas letritas en la página deportiva”, afirma.
Pero la atención de los medios, y la intensidad en la cancha, crecieron cuando llegaron a las semifinales, que perdieron, dice, por un “arbitraje localista” que marcó un dudoso penal para las italianas.
Al año siguiente, la revancha en casa. También en semifinales, los aztecas vencieron y los azzurre enfurecieron, recuerda.
A la espera de la final ante Dinamarca, a la prensa se coló la versión de que las seleccionadas exigían dos millones de pesos (unos 160.000 dólares en la época) o no pisarían la cancha.
Eso vino a interrumpir los entrenamientos (…). El peor partido de todas fue ese. Errores, cada quien quería ganar la guerra sola”, lamenta al recordar la derrota 3-0 contra las danesas.
Sin un salario oficial, se organizaron para pedir dinero a los aficionados que abarrotaron el Azteca y cada una se llevó 21.000 pesos (unos 1.680 dólares de la época). Pero también fue el fin de su paso por la selección.
Expulsadas
María de Lourdes de la Rosa, otra lateral derecha, ahora con 71 años, recuerda que las tildaban de “prófugas del metate”, insulto machista que remite al molino de piedra prehispánico que tradicionalmente se manipula de rodillas.
Nos decían que teníamos que estar en casa, lavando los trastes y atendiendo a los hermanos”, lamenta.
Pero lo más grave, considera, fue el desprecio de las autoridades futbolísticas mexicanas.
La misma Federación nos expulsó cuando jugamos el último partido (final). Ya no representamos a México, ya no saldríamos como selección nacional”, recuerda con tristeza.
El fútbol femenil mexicano se estancó, lamenta, cuando podía haber crecido a la par de Estados Unidos, al que solían recetarle goleadas por decena.
Optimismo
Martha Coronado es otra defensa de aquella legendaria selección que aún tiene frescos, a sus 71 años, los prejuicios que en su juventud enfrentó por haber saltado a la cancha en un mundo marcado por el machismo.
Fue muy inspirador para todas nosotras saber que fuimos las pioneras, que abrimos camino, que nunca nos achicamos ante las adversidades”, comenta al resaltar que cada vez hay más mujeres no solo en la tribuna, sino pateando el balón.
Evoca orgullosa el 1-0 que consiguió la actual selección femenina de México ante la poderosa Brasil, que albergará el Mundial en 2027, en un amistoso disputado en la capital el pasado 7 de marzo ante 25.000 aficionados.
México tiene todas las posibilidades de llegar a ser un campeón mundial”, dice con esperanza.







