
Artesanos de Chignahuapan, decoran individualmente más de 45 mil esferas en fin de año
En el Pueblo Mágico existen 500 talleres dedicados a la elaboración artesanal de esferas
Liliana Tecpanecatl
Don Pedro Domínguez pasa ocho horas diarias frente al soplete. Sentado, con sus habilidosas manos le da vida a los adornos navideños que llevan la magia y la alegría a nuestros hogares. Él, es la cabeza de uno de los 500 talleres que se dedican a la elaboración artesanal de esferas, en Chignahuapan, Puebla.
Él tiene más de veinte años dedicado a esta ocupación y aunque en el Pueblo Mágico existe una amplia tradición en la elaboración de adornos de navidad, Don Pedro es la primera generación de su familia, en desarrollar este oficio.
“El oficio lo agarré de mí, se me dio, soy el primero en la familia, iba yo a un taller y le pedí trabajo a la persona, me dio trabajo y de ahí aprendí, luego fui a trabajar con Don José Pastrana, y de ahí comencé yo a aprender más, me independicé y ya aquí en la casa voy adquiriendo más experiencia”.
Especialista en la técnica del soplado, Don Pedro transforma tubos de vidrio, traídos principalmente de Alemania; en colibrís, personajes de películas, campanas o muñecos de nieve. También se ayuda de moldes, que él mismo fabrica, para poder dar forma a las esferas más novedosas.
“Hacemos diseños, cualquiera que me pide un diseño yo lo hago, trato de sacarlo, me doy ideas, si es manualmente, lo hago manualmente y si es con molde yo tengo a quién me hace los moldes, voy, le platico el diseño y ya lo sacamos entre los dos”.
Mary, esposa de Don Pedro, es la encargada de la decoración. En su taller se decoran entre 45 mil y hasta 60 mil esferas durante la temporada de fin de año. Cada día, ella decora hasta 900 piezas, si se trata de modelos clásicos, aunque hay figuras que requieren más tiempo y por lo tanto, el número se adornos se reduce.
Y es que todo depende de los diseños que demande el mercado. Este 2024 por ejemplo, son populares las esferas que emulan el arte de la talavera, así como los personajes de algunas películas animadas.
“Se ha presentado mucho la talavera, los temas que salen en caricaturas, como este año que la salió la caricatura de Intensamente, que salió este año, y también otras figuras como lo tradicional que son muñecos de nieve, grinch, corazones, en la temporada llegamos a pintar 45 mil piezas, hasta como 60 mil piezas”.
Recorrer las calles de Chignahuapan en noviembre y diciembre, es toda una experiencia para los sentidos. No solo por los alegres colores de los adornos de navidad, los comerciantes hoy ponen a disposición de los visitantes, gorros, guantes, capas y calcetas para enfrentar los fríos del invierno.
Así mismo se ofrecen coronas de Navidad, buzones de Santa, letreros que indican la dirección de Polo Norte, caminos de mesa, pinos, adornos navideños para el auto, la cocina e incluso el sanitario, una amplia variedad de luces. Ni qué decir del ponche y el pan, que puede disfrutarse durante el recorrido.
En 1970 el ingeniero Rafael Méndez originario de Michoacán llegó a Chignahuapan en dónde se dedicó a desarrollar el oficio de la elaboración de esferas de Navidad. Ahí, dio inicio una tradición que hoy convierte a este Pueblo Mágico en una auténtica villa navideña.