Bolivia busca detener a Evo Morales por ‘terrorismo’
La Paz, Bolivia.- La Fiscalía General del Estado de Bolivia emitió este miércoles una orden de detención contra el expresidente socialista Evo Morales. Las autoridades investigan al exmandatario por presuntamente liderar y coordinar las recientes movilizaciones que bloquearon las principales rutas del país.
El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó la medida cautelar iniciada tras una denuncia del Comité Cívico Pro Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno. La justicia imputa a Morales por los supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado.
Desabastecimiento y tensión social
Entre mayo y junio, sectores obreros y campesinos impulsaron marchas y cortes de ruta contra la gestión del presidente de centroderecha, Rodrigo Paz. La población exigía soluciones ante la peor crisis económica que vive el país en cuatro décadas.
Las protestas afectaron con especial severidad a las ciudades de La Paz y El Alto, generando consecuencias inmediatas:
- Escasez severa: Medicamentos básicos faltaron en hospitales públicos.
- Inflación: Los precios de la canasta familiar sufrieron aumentos drásticos.
- Colapso logístico: Las estaciones de servicio registraron filas de vehículos que duraron días.
El Ejecutivo calificó las medidas de fuerza como un intento de desestabilización impulsado por grupos “narcoterroristas” con el respaldo directo de Morales.
Redes de apoyo e intervención militar
El conflicto tomó alcance internacional cuando Estados Unidos y los países miembros del Escudo de las Américas (entre ellos Argentina, Chile y El Salvador) respaldaron al gobierno de Paz. Estos países denunciaron intentos externos para derrocar al Ejecutivo boliviano.

La tensión cedió a mediados de junio, cuando el presidente Paz firmó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) y decretó el estado de excepción. Esta medida permitió a las Fuerzas Armadas despejar las carreteras bloqueadas.
Reacción de Morales desde su bastión
Desde la región cocalera del Chapare —donde se refugia bajo la vigilancia constante de grupos campesinos—, Morales rechazó las acusaciones a través de sus redes sociales.
“No nos van a intimidar. Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social”, afirmó el exmandatario en su cuenta de X.
Morales sostiene que las movilizaciones representaron una “rebelión” contra un gobierno alineado con los intereses de Washington.
Segunda orden de captura y quiebre político
Esta medida se suma a una segunda orden de aprehensión vigente contra Morales, quien permanece en calidad de prófugo desde octubre de 2024 por una investigación previa sobre presunta trata de personas, acusación que él atribuye a un montaje político.
La llegada al poder de Rodrigo Paz en noviembre pasado cortó dos décadas de hegemonía socialista iniciadas por Morales y continuadas por Luis Arce. El actual giro hacia el libre mercado y el restablecimiento de nexos diplomáticos con Estados Unidos redefinieron el mapa político de la nación andina.







