
Cablebús: obra estratégica en planeación y bajo revisión de especialistas
Liliana Tecpanecatl
En diciembre del año pasado, en el marco de su primer informe de actividades como gobernador, Alejandro Armenta Mier colocó la primera piedra del Sistema de Transporte por Cable en Puebla. Desde entonces, los trabajos de construcción no han registrado avances.
El proyecto ha sido considerado la obra insignia del actual gobierno y, aunque aún se encuentra en fase de planeación, ya provocó que grupos de activistas y colectivos defensores del medio ambiente intentaran detenerlo por la vía jurídica.
Recientemente, José Luis García Parra, coordinador de gabinete, defendió la construcción del cablebús al asegurar que no se trata de una ocurrencia, sino de un compromiso de campaña. Sin embargo, aunque la propuesta data de 2024, ciudadanos consideran que aún no es clara.
Un sondeo realizado por Tribuna Comunicación reveló que la ciudadanía no cuenta con suficiente información sobre el proyecto, desconoce su aportación a la movilidad en el estado e incluso percibe posibles afectaciones ambientales.
“Del cablebús no tengo idea, no tengo información, no lo conozco; la verdad no sé si funcione o a quién beneficia”, expresó Catalina Cadena, comerciante.
“Mi opinión sobre el cablebús es que es innecesario, porque no satisface las necesidades de la ciudadanía. Deberían centrarse en mejorar el transporte público, que está en muy mal estado. Además, no estoy de acuerdo con que se talen árboles para construirlo”.
“No tengo suficiente información. Sí creo que podría ayudar al transporte, pero también hay otras prioridades. Me parece buena idea, pero primero lo primero: la seguridad”, opinó Raquel Hernández, ama de casa.
“Realmente no había escuchado la propuesta. Habría que considerar de qué punto a qué punto conectaría para agilizar los traslados, pero no tengo información sobre rutas”, señaló Francisco Baltazar, empleado.
Más allá de la polémica y la desinformación, el transporte por cable ofrece ventajas frente a otros sistemas: utiliza energías limpias, ocupa poco espacio en la vía pública y puede ser económico.
Anuar Musalem Valencia, subdirector en Puebla de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), destacó que uno de los principales beneficios del cablebús es su eficiencia, al operar en el espacio aéreo.
“Es un medio de transporte con independencia del caos vial: no hay semáforos, carriles ni congestionamiento. Los sistemas tipo teleférico mantienen un flujo continuo, con gran regularidad y baja variabilidad en los tiempos de traslado”, explicó.
El especialista añadió que, en grandes ciudades, el principal problema del transporte convencional es la incertidumbre en los tiempos de traslado, debido a factores como el tráfico, el clima o los accidentes viales, lo que impacta directamente en la calidad de vida de los usuarios.
Sobre los retos, indicó que estos se concentran en la etapa de construcción, ya que se deben diseñar rutas que minimicen el impacto en la infraestructura urbana, los edificios y las áreas verdes. No obstante, aclaró que su operación prácticamente no deja huella ambiental.
En ese sentido, subrayó que la información es clave para evitar conflictos sociales:
“Quizá los tiempos no fueron los adecuados. Estamos en un contexto sensible por el cambio climático y la pérdida de árboles; si un proyecto avanza sin suficiente información, puede generar descontento social”.
Esta semana, Jorge Arroyo Martínez, juez séptimo de distrito en materia de amparo, negó la suspensión definitiva del proyecto solicitada por activistas. Determinó que no se presentaron pruebas suficientes para acreditar un daño ambiental, ya que el cablebús aún se encuentra en fase de planeación y no se ha realizado tala de árboles.







