10/08/2020 , 11:47 am

Cáncer en México: crisis de atención en medio de la pandemia (Primera Parte)

Por: Fernando Manzanilla Prieto

Este 19 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cáncer de Mama. Esta conmemoración —impulsada por la Organización Mundial de la Salud OMS con el objetivo de crear conciencia y promover un mayor acceso a controles de diagnóstico y tratamientos oportunos y efectivos—será una ocasión propicia para reflexionar en torno a la situación preocupante por la que atraviesa la atención a pacientes con cáncer en las instituciones de salud pública del país.

Recientemente la misma OMS lanzó la advertencia, a todas luces alarmante, que de continuar la tendencia actual, el número de casos de cáncer en el mundo aumentará en un 60% en los próximos veinte años y, lo más preocupante, es que la mayoría de casos nuevos (el 81%) surgirán en países de ingresos bajos y medios, donde las tasas de supervivencia actualmente son menores.

Según datos del propio organismo, en 2018 se detectaron 18 millones de nuevos casos de cáncer a nivel mundial, de los cuales 9.5 millones de personas perdieron la vida, el equivalente a que cada año desapareciera toda la población de Honduras, de Hungría o de Austria; las poblaciones de Noruega y Panamá, o los habitantes de las ciudades de Nueva York y Washington.

Según el Dr. Ren Minghui, Subdirector General para Cobertura Sanitaria Universal y Enfermedades Transmisibles y No Transmisibles de la OMS, “se trata de una llamada de advertencia para que todos luchemos contra las desigualdades inaceptables entre los servicios relacionados con el cáncer en los países ricos y en los países pobres”.

El reporte indica que en 2019, más del 90% de los países de ingresos altos disponían de amplios servicios para tratar el cáncer en sus sistemas de salud pública. En contraste, menos del 15% de países con bajos ingresos cuenta con este tipo de servicios. Los países desarrollados han adoptado programas de prevención, diagnóstico temprano y tratamientos de última generación, aprovechando al máximo los importantes avances en la investigación logrados en los últimos 50 años. Lo que les ha permitido reducir en un 20% la mortalidad prematura entre 2000 y 2015.

Por el contrario, en países menos desarrollados, la mortalidad prematura solo se ha reducido en un 5%. Lo que significa que no todo el mundo se está beneficiando con los avances de la ciencia contra esta enfermedad. Según la OMS, entre un 30 y 50% de los cánceres se pueden evitar. Para ello, es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias de detección temprana de la enfermedad.

Entre las medidas de prevención, la OMS destaca el control del consumo de tabaco (responsable de un 22% de las muertes por cáncer a nivel global), la vacuna contra la hepatitis B para prevenir cáncer de hígado, así como la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano para acabar con el cáncer cervicouterino, responsables de un 25% de casos de cáncer. También recomienda acabar con la obesidad y el sobre peso, así como mejorar la alimentación e incentivar la actividad física.

Según el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, “en la próxima década podrían salvarse al menos siete millones de vidas si se definen los métodos más adecuados para estudiar la situación de cada país, si se integran las acciones contra el cáncer en la cobertura sanitaria universal y se moviliza a las diferentes partes interesadas para trabajar juntas”.

En México, a pesar de que contamos con instituciones sólidas de salud, con profesionales preparados y especializados, así como con científicos e investigadores dedicados a combatir y prevenir esta enfermedad, el cáncer es hoy la tercera causa de muerte. Cada año se registran 191 mil nuevos casos de cáncer, de los cuales 81 mil pacientes pierden la batalla contra esta enfermedad.

De acuerdo información del Instituto Nacional de Cancerología (InCan), la tasa de mortalidad tiene que ver con el hecho de que el 70% de los casos se detectan en etapas avanzadas. Entre la población afectada por la detección tardía de esta enfermedad destacan los pacientes que aún se encuentran en etapas productivas de la vida (con una edad promedio de 45 a 55 años).

Se estima que el impacto económico por incapacidades y atención a este segmento afectado asciende a 20 mil millones de pesos anuales, lo que equivale al presupuesto del estado de Campeche o al de Tlaxcala en 2019, o a la mitad del presupuesto de la UNAM para 2020.

¿Cómo ha afectado la pandemia esta problemática? ¿Qué tenemos que hacer como país para disminuir la incidencia de esta enfermedad y abatir las elevadas tasas de mortalidad? En la próxima entrega abordaré estos temas en el marco del Día Internacional contra el Cáncer de Mama y hablaré de los efectos no esperados de la política de reconversión hospitalaria en la atención al cáncer en el país.

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