Ceuta: España responde a Italia e impone controles a los viajeros
Madrid, España.- España activó este sábado controles aleatorios en aeropuertos y puertos para los viajeros procedentes de Italia. La medida es la respuesta directa del Gobierno español a las restricciones que impuso Roma tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio.
Controles aleatorios en aeropuertos y puertos
El Ministerio del Interior confirmó que la Policía Nacional realiza las inspecciones de forma aleatoria, centrándose de manera prioritaria en ciudadanos de terceros países. Para no perjudicar el flujo normal de pasajeros en las terminales, los agentes verifican la documentación justo a la salida de las pasarelas de desembarque de los aviones.
Las restricciones españolas comenzaron a regir a las 00:00 horas del sábado y se mantendrán operativas, en principio, hasta el 7 de septiembre.

Ruptura diplomática entre Madrid y Roma
El conflicto entre ambos países escaló tras el rechazo del Gobierno italiano al ultimátum que lanzó Madrid para suspender los controles unilaterales. La oficina de la primera ministra Giorgia Meloni respondió de forma categórica que “Italia no acepta ultimátums” y confirmó que mantendrá la suspensión temporal del libre tránsito de Schengen con España al menos hasta el 15 de agosto.
Roma justificó su bloqueo al espacio Schengen por la “persistente presión migratoria”, después de que unos 72.000 migrantes llegaran a Ceuta desde Marruecos. El Ejecutivo italiano calificó su decisión como un paso necesario para proteger sus fronteras y la seguridad de la Unión Europea.
Incertidumbre y malestar entre los pasajeros
La tensión política empieza a reflejarse en las terminales aéreas. En el aeropuerto de Madrid-Barajas, algunos viajeros procedentes de Italia expresaron su desacuerdo con las decisiones tomadas por ambos Ejecutivos.
“No veo mucho la palabra diplomacia en estas decisiones, ni por parte del Gobierno italiano ni del español”, señaló Maria Celeste Grillo, una turista italiana de 36 años recién aterrizada en la capital española. Aunque su vuelo no registró revisiones a la llegada, la pasajera tildó de “triste” la escalada de controles entre dos países miembros de la Unión Europea.







