LA BALA Y LA SEGURIDAD PERDIDA


09/05/2019 13:46

Los problemas de inseguridad en Puebla se multiplican y los hechos apuntan a que se trata de un fenómeno difícil de controlar y que aún nos falta mucho por ver todavía.

Ya ve usted, el niño de la bala perdida en San Pedro Cholula, la mujercita con el rozón de otra bala al interior de una cafetería; más robos, asaltos en cualquier calle, a cualquier hora, en el transporte y también en domicilios en los que de pronto usted se puede tropezar con él o los rateros.

¿Qué falla?

Hoy sí desde San Miguel Arcángel que supuestamente custodia nuestra ciudad, el Señor de las Maravillas y todos los santos pasando por los niños Cieguito y Doctorcito, pareciera que nos han abandonado porque los males que aquejan a la localidad que trazaron los ángeles acumula problemas por todos sus frentes, como si no hubiera autoridades para poner orden y meter en cintura a los malosos.

¿A qué llegaremos?

Desde luego que el fenómeno no es exclusividad de Puebla. Este se replica en todas partes.

¿Qué le está pasando a esta nación?

¿Acaso nos hemos equivocado para elegir autoridades?

Las preguntas son muchas, lo importante hoy es encontrar las respuestas y confirmar que somos nosotros los que nos hemos equivocado al no asumir responsabilidades y actuar como ciudadanos “no de primera”

Este caos nos aterra, pero por encima de las apreciaciones hay que dar el paso a los hechos comprometidos con nosotros mismos que queremos vivir en paz, en orden, sin temores, sin riesgos.

¿Acaso las autoridades están dando luz verde a que en comunidad la sociedad se arregle ejecutando su ira sobre los delincuentes, como ha ocurrido en comunidades en las que linchan a los ladrones y hasta los queman vivos?

Si es así, los riesgos de retroceder al canibalismo son latentes.

Y la verdad es que nadie aspira a que las cosas empeoren.

Lo que sí está claro, la paciencia se agota.

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