
Redacción
¿Por qué no sonó la alerta sísmica? La respuesta es menos misteriosa de lo que parece, pero exige entender cómo funciona —y cómo no— uno de los sistemas de prevención más importantes del país.
#Sismo Ciudad De México
Así se vivió el Sismo Magnitud 6.5 en las Instalaciones del Metro Ciudad de México. @Claudiashein#Temblor #AlertaSismica pic.twitter.com/yODr2rLJHS
— ClarOscuro Noticias (@ClarOscuroNews) January 2, 2026
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) no predice temblores. Reacciona. Se trata de una red de 96 sensores distribuidos principalmente en la costa del Pacífico que detectan sismos fuertes y envían una señal por ondas de radio a las ciudades con cobertura. Ese aviso puede llegar segundos antes del movimiento… o no llegar nunca. El tiempo de anticipación depende, fundamentalmente, de la ubicación del epicentro y de la intensidad del sismo.
Aquí está el punto clave: la alerta no suena en todos los temblores. Si la estimación inicial indica que el movimiento no alcanzará la magnitud mínima necesaria, el sistema simplemente no se activa. Tampoco lo hace cuando el sismo es lejano y las ondas llegan tan debilitadas que resultan imperceptibles. En otros casos, el epicentro ocurre fuera del alcance efectivo de los sensores, o se trata de un sismo local, donde la cercanía impide cualquier margen de advertencia. No hay segundos que ganar.
Conviene aclararlo: el CENAPRED no opera la alerta sísmica. Esa responsabilidad recae en el CIRES, mientras que las autoridades de Protección Civil se concentran en la prevención y la respuesta.
Y ahí está la otra lección. La alerta es una herramienta valiosa, pero no sustituye la preparación. Antes, durante y después de un sismo, lo que realmente salva vidas es saber qué hacer: identificar zonas seguras, mantener la calma, evitar elevadores, revisar daños y reportarlos.
En un país sísmico, la prevención no puede depender solo de un sonido. Depende, sobre todo, de la memoria, la disciplina y la responsabilidad colectiva. Porque cuando la alerta suena, hay que actuar. Y cuando no suena, también.





