Conversaciones con el mar. Una experiencia mística

Desde hace once años lo vengo haciendo en el mar de Tecolutla. ¿Y por qué escogí Tecolutla y sumar? Independientemente de ser un hermoso, risueño y hospitalario lugar, tiene un simbolismo para mí, incluyendo el hotel donde pernoctamos: “Real del Mar”. Tecolutla fue un descubrimiento de mis amigos Paco Varela y su hijo Joaquín, quienes por encomienda mía se dieron a la tarea de buscar un lugar en el mar en el que pudiera realizar una meditación especial que llamaría “CONVERSACIONES CON EL MAR”.

Así recorrieron la costa esmeralda del norte de Veracruz y llegaron a Tecolutla, sabiendo que el río Apulco -donde ellos viven, en Apulco, Zacapoaxtla- es uno de los afluentes del río Tecolutla, que precisamente va a depositar generosamente sus aguas al mar de ese lugar, coincidentemente a la orilla del hotel que menciono y de su club de playa, en donde somos siempre muy bien atendidos con calidez y con amor, como es el pueblo veracruzano en general, por la querida familia Méndez Becerra, integrada por Don Marcos Méndez Ferral y Aidé Becerra Russi y sus hijas, la Contadora Lourdes y la Doctora Marimar.

El colofón de esta historia es que yo inicié mis meditaciones en Apulco, en la cascada La Gloria, del río Apulco, que como mencioné termina en el mar de Tecolutla, y por ello me pareció estupendo el descubrimiento de los Varela, dándome de inmediato a la tarea de preparar esta meditación y ejercicio.

Le llamo “CONVERSACIONES CON EL MAR”, y todo nace del libro del doctor en Medicina Alternativa Masauro Emoto, “Los mensajes ocultos del agua”, después de haber realizado infinidad de experimentos con el agua en relación con las palabras cargadas de sentimientos positivos y negativos, con música instrumental clásica y rock metal y con las palabras de amor y de odio. Su conclusión fue que “el pensamiento humano, las palabras, la música, las etiquetas de los envases, influyen sobre el agua y ésta cambia a mejor absolutamente. Si el agua lo hace, nosotros que somos 70 a 80% agua deberíamos comportarnos igual”, agregando que “… las palabras, oraciones, sonidos y pensamientos dirigidos hacia un volumen de agua influirán sobre la forma de las moléculas” en suma, la apariencia estética de las formas moleculares del agua dependerá de si las palabras o pensamientos sean o positivos o negativos.

Ese estudio lo complementé con el trabajo del doctor en Física Mu Shik Jhon, de origen coreano, quien dedicó cuarenta años de su vida a estudiar la geometría del agua en nuestro cuerpo, llegando entre varias conclusiones, a que el agua de mejor calidad para todos los procesos biológicos siempre está configurada en formas geométricas hexagonales. Lo anterior me llevó a idear una meditación guiada frente al mar, que al paso de los años he venido perfeccionando y adaptando, con personas que asisten con una preparación espiritual y mental, llegando al ejercicio todos vestidos de blanco y en abstinencia de sexo, alcohol y comida, con una clara intención de conversar con el mar.

La meditación inicia a las 6 de la mañana en la playa con la salutación al sol y ejercicios respiratorios y de concentración, para luego iniciar aproximadamente a las siete de la mañana con la meditación guiada, con fondo musical instrumental apropiado al momento y tendiente a despertar estados de ánimo positivos y de ensoñación. Llegado el clímax se convierte en una conversación con el mar, en donde la mayoría de los asistentes, emocionados, terminan llorando. Complementario a esto hemos tenido presencia de delfines, de pelícanos en formación militar y hace cuatro años, de tres ovnis que tenemos fotografiados, lo que me lleva a afirmar que esto es una verdadera EXPERIENCIA MÍSTICA que volveremos a vivir, si DIOS lo permite, el 29, 30, 31 de octubre y 1 de noviembre de este año.

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