
Declara Nueva York emergencia estatal por brote de sarampión
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró este lunes una emergencia estatal por desastre ante el aumento de casos de sarampión, que ya suma 108 contagios en lo que va de 2026.
Del total, 92 casos se han registrado desde el 15 de julio en comunidades rurales con bajas tasas de vacunación, distribuidas en 18 condados. Siete de los contagios corresponden a la ciudad de Nueva York y los otros 101 al resto del estado, según las autoridades sanitarias.
La medida amplía el grupo de profesionales que pueden aplicar la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola), al incluir a paramédicos, personal avanzado de servicios médicos de emergencia, farmacéuticos y parteras. Además, permite que las enfermeras soliciten pruebas para casos sospechosos de sarampión.
El decreto también establece que todas las vacunas contra sarampión, paperas y rubéola aplicadas en el estado deberán notificarse a los registros estatales o de la ciudad de Nueva York en un plazo máximo de 72 horas. La aplicación de la vacuna continúa requiriendo el consentimiento del paciente o de su tutor legal.
La emergencia estará vigente hasta el 4 de noviembre y busca reforzar las labores de vacunación, detección y seguimiento de posibles contagios, principalmente en comunidades rurales. Desde el 15 de julio, los departamentos locales de salud han aplicado más de mil dosis de la vacuna triple viral en esas zonas.
Pensilvania también registra aumento de casos
La situación también se ha agravado en la vecina Pensilvania, donde las autoridades reportaron este lunes 1,004 casos y cinco muertes, con contagios concentrados principalmente en zonas rurales. El brote es el mayor registrado en ese estado en más de tres décadas.
A nivel nacional, Estados Unidos acumula cerca de 3,900 casos de sarampión en 2026, lo que representa su peor año para esta enfermedad desde 1991, de acuerdo con los datos citados por Reuters.
El aumento de contagios ha llevado a reforzar las medidas de vacunación y vigilancia epidemiológica, particularmente en comunidades con bajas tasas de inmunización.







