EE. UU. recorta gas natural a México: ¿cómo nos impactará?
México.- El anuncio de un recorte en las importaciones de gas natural procedente de Estados Unidos encendió las alarmas sobre la estabilidad del sistema energético mexicano. Las autoridades estadounidenses notificaron con una semana de anticipación la reducción del 20% en los envíos de este combustible a través de los gasoductos transfronterizos.
La coordinación actual entre Cenagas, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) permite sostener la distribución por el momento; sin embargo, el escenario pone en evidencia la vulnerabilidad del país, que apenas resistiría tres días ante una interrupción total del servicio.
¿Por qué el recorte de gas natural afecta tu bolsillo?
El gas natural es la insumo principal para la vida diaria en México debido a su uso en la generación de energía eléctrica.
Actualmente, entre el 60% y el 62% de la luz consumida a nivel nacional se produce en centrales operadas con gas natural. Una restricción prolongada en el abasto repercute directamente en los hogares a través de los siguientes puntos:
- Riesgo de fallas en el servicio eléctrico: La menor disponibilidad de gas presiona a las plantas generadoras, dificultando el suministro continuo de luz en diversas zonas.
- Presión al alza en el recibo de luz: Ante la escasez, las autoridades deben encender plantas que funcionan con diésel o combustóleo, insumos considerablemente más caros que encarecen la producción eléctrica.
- Aumento en precios de consumo diario: Las industrias que procesan alimentos y bienes de consumo requieren este energético para operar. El alza en sus costos de producción termina trasladándose al precio final de la canasta básica.
- Paros laborales e industriales: La escasez de combustible obliga a sectores clave como el manufacturero y el automotriz a pausar operaciones, afectando el ritmo de trabajo de miles de empleados.
México depende del 75% del gas natural de EE. UU.
La causa principal de este riesgo radica en la dependencia energética exterior. México compra a Estados Unidos cerca del 75% del gas natural que requiere para mantener funcionando su infraestructura y sus actividades productivas.

La medida de reducción del 20% resulta paradójica frente a las cifras del país vecino: en julio de 2026, la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) registró una extracción récord de 137 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
México carece de reservas estratégicas para emergencias
El problema de fondo para la población es la falta de almacenamiento de respaldo en territorio nacional. México no dispone de depósitos ni instalaciones estratégicas para guardar volúmenes de reserva que cubran contingencies prolongadas.
El único recurso utilizable en caso de emergencia es el gas natural que ya circula dentro de los propios tubos del sistema nacional. Ante un corte completo, Cenagas administraría esa presión interna para dar prioridad a servicios esenciales, lo que únicamente otorgaría un margen de abastecimiento de 72 horas.








