Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

AFP| Marine LAOUCHEZ
06/15/2020 , 8:24 am

El aeropuerto de Bruselas calienta motores con el regreso del turismo

Bruselas, Bélgica.- Los turistas recorrían de nuevo este lunes el aeropuerto de Bruselas después de semanas de confinamiento por el nuevo coronavirus que, sin embargo, sigue en el ambiente como recuerdan miles de carteles, anuncios por megafonía y puntos de desinfección de manos.

Es muy agradable ver más actividad de la que hemos visto en las semanas y meses anteriores”, aunque sólo haya aumentado un 10%, dijo a la AFP Arnaud Feist, responsable de Brussels Airport, la empresa operadora del aeropuerto.

A las ocho de la mañana, la reanudación tiene lugar en un ambiente tranquilo, pero cauto. Con la reapertura de fronteras internas en Europa, el aeropuerto espera 4.000 pasajeros en 60 vuelos, lejos de los 700 en un período normal.

Para la ocasión, el aeropuerto de Bruselas, uno de los centros neurálgicos de la economía belga, ha revisado todo su sistema de recepción por la pandemia de la COVID-19, que ha costado la vida a casi 10.000 personas en Bélgica.

Los pasajeros deben pasar primero por un control de temperatura para detectar picos de fiebre, antes de llegar a una zona de facturación aparentemente sin cambios, pero muy diferente en realidad.

Puntos de desinfección de manos con agua, gel y servilletas preceden los mostradores de facturación, donde se crearon recorridos muy precisos. Y todo el mundo, personal y pasajeros, debe llevar una mascarilla.

Daniel Claessens, un ingeniero que viaja a Dinamarca para visitar unas obras, lleva su mascarilla y su gel para un trayecto ya inaplazable. “Hasta ahora, no hice el viaje, porque no era necesario y temía por mi salud”, explica.

Ante la puerta del vuelo Brussels Airlines con destino Marsella (sureste de Francia), un trabajador con un chaleco verde vela por el respeto del metro y medio de distancia previsto entre los viajeros listos para embarcar.

Entre ellos se encuentra Joy Kamel, una estudiante que busca reunirse con su padre, un médico de urgencias en el sur de Francia y al que hace “cinco meses” que no ha visto, asegura a la AFP.

Vigilábamos la reapertura de fronteras. Cuando vimos que era el 15, reservamos. No estaba nada claro, pero estaba muy impaciente. Estoy en plenos exámenes, pero, como los hago en línea, mejor aprovechar”, explica.

– Mascarilla, guantes, despegue –

En el interior del avión, la mascarilla sigue siendo obligatoria y, cuando no está lleno, se deja un asiento vacío entre pasajeros. Maaike Andries, portavoz de Brussels Airlines, asegura que es difícil saber la ocupación de antemano.

Las medidas para las reservas son muy flexibles (…), pero entendemos que no es fácil tomar la decisión de viajar”, asegura la vocera de esta aerolínea que tiene previsto una decena de vuelos con destino Lisboa, Roma y otros.

El destino de Elise Garnier, estudiante en Londres y quien viaja con su madre y su abuela, es finalmente Austria, un viaje previsto desde hace seis meses y aplazado a causa de las restricciones de las últimas semanas.

Estamos muy contentas de que no hayan anulado nuestro vuelo. Nos preguntábamos cuánto tiempo tendríamos que llevar la mascarilla, si tendríamos que llevar guantes, pero al final es muy fácil” embarcar, asegura.

El aeropuerto espera que alrededor de un millón de personas siga los pasos de Claessens, Kamel o Garnier hasta septiembre, meses que coinciden con las esperadas vacaciones de verano en el hemisferio norte.

En las próximas semanas, tendremos un fuerte aumento de destinos disponibles: un centenar a principios de julio y hasta 140 a principios de agosto. Las perspectivas son muy positivas”, explica el responsable de Brussels Airport.

El aeropuerto necesita buenas noticias tras dos duros reveses. Su principal cliente, Brussels Airlines, prevé suprimir 1.000 empleos y el grupo de servicios aeroportuarios Swissport anunció la quiebra de dos filiales belgas.

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