La petrolera ExxonMobil demandó el viernes en Estados Unidos a la estatal Cuba-Petróleo (Cupet) y al grupo empresarial Cimex por las nacionalizaciones de la revolución de Fidel Castro, según documentos judiciales. (Foto: Yamil LAGE / AFP)

AFP
08/01/2019 , 11:27 pm

El “bloqueo interno”, el otro gran enemigo de la economía de Cuba

La Habana, Cuba.- En Cuba saben que sus antiguos enemigos de la Guerra Fría no son los únicos que les generan problemas. Además del bloqueo de Estados Unidos, la isla enfrenta trabas internas que lastran su economía.

Por primera vez en seis décadas de revolución, un presidente cubano y militante del Partido Comunista le pone nombre a la excesiva burocracia para trámites e inversión extranjera, la corrupción al menudeo y la importación compulsiva: “el bloqueo interno”.

El 13 de julio ante el Parlamento, Miguel Díaz-Canel pidió trabajar para “quebrar el bloqueo interno” y exigió una “actitud proactiva, inteligente, comprometida y colectiva”.

“Muy saludable que el presidente se refiera a las cosas por su nombre y que sea descarnado en los análisis de los problemas”, explica el economista Pavel Vidal, exanalista del Banco Central de Cuba.

-Demasiada importación-

La isla socialista importa el 80% de alimentos que consume. Según el último dato disponible, en 2017 sus importaciones fueron por 10.172 millones de dólares frente a 2.402 millones en exportaciones. 

La administración estadounidense de Donald Trump intensifica el embargo vigente desde 1962, con restricciones para envíos de combustible y amenazas de demandas para los socios extranjeros que operan en la isla.

A Cuba se le hace cada vez más difícil importar y tener liquidez para esas operaciones. Los bancos internacionales se arriesgan a multas si participan en intercambios comerciales con La Habana.

Eso afecta la capacidad de pago a proveedores, complica el acceso al crédito, y genera desabastecimiento con alza de precios.

Díaz-Canel critica “la mentalidad importadora” de Cuba. “Importar acomoda y se transforma en un vicio que mata la iniciativa”, sostiene.