El grito desesperado y esperanzador

El grito de ¡Viva México! que escucharemos la noche del próximo 15 de septiembre, será un grito combinado entre el desasosiego, el hambre, la desesperación, la incertidumbre, el desánimo que hoy enfrentan los sobrevivientes al coronavirus que ha cobrado la vida de más de 70 mil mexicanos.

El ¡¡¡Viva México!!! de muchos será un grito desgarrador cargado de coraje fundido en la esperanza de que tiene que haber un mañana y mejor.

Y es que México en este momento enfrenta la peor crisis de su historia surgida desde antes de aquello de “que como anillo al dedo”, surgiera la maldita pandemia para camuflar la ineficiencia y desorden de una administración que solo tiene experiencia en organizar mítines placeros, toma de calles, y avenidas.

Hay que reconocer que la pandemia sacó a la luz el desorden y la improvisación de muchos gobiernos, no solo el de México, y que desencadeno la peor crisis del mundo en el último siglo. Una pandemia para la que nadie se preparó y lleva al retroceso a todas las naciones y a la humanidad.

Aquí, en México, las cosas ya iban mal por tanta demagogia, por falta de experiencia, visión y una gran terquedad y resentimiento.

Y lo que debe preocupar a quienes gobiernan, es que la suma de todo está dando por resultado una sociedad mexicana que comienza a cargarse de sentimientos destructivos como el odio, un odio qué con hambre, víctima de injusticias, y sin oportunidades, puede desencadenar un serio problema social.

Por el bien de todos, hay que pedir que la soberbia en la que se envuelven los responsables de las grandes decisiones para gobernar, puedan captar los focos amarillos encendidos tanto entre los de arriba como entre los de abajo, para evitar que México se caiga a pedazos y se desate una revuelta que puede rebasar los estragos que ya ocasionó la pandemia del coronavirus.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *