AFP
El Paris Saint-Germain dominó con autoridad al Liverpool por 2-0 en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones este miércoles en el Parque de los Príncipes, un resultado que le permite tomar una clara ventaja de cara a la clasificación para las semifinales.
#Resumen📹 || @PSG_inside perdonó al @LFC y apenas finalizó 2-0🔝. pic.twitter.com/padggB8dMb
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Désiré Doué abrió pronto el marcador con un disparo con rosca que superó por alto al portero de los Reds, Giorgi Mamardashvili (11′). Khvicha Kvaratskhelia amplió la ventaja (65′) al culminar con una acción individual de genio el dominio de los campeones vigentes de Europa.
La vuelta tendrá lugar el martes en Anfield y el ganador se enfrentará al Bayern Múnich o al Real Madrid en semifinales.
– Superioridad total –
Los Reds querrán revancha en su fortín tras su eliminación en los penaltis ante el PSG la temporada pasada en octavos de final.
Pero la fisonomía del partido de este miércoles invita a pensar que el conjunto parisino tiene todas las cartas en la mano para lograr el pase.
Porque el equipo dirigido por Luis Enrique trituró a unos jugadores del Liverpool la mayor parte del tiempo reducidos a correr detrás del balón e intentar, de vez en cuando, alguna incursión a la contra.
Los circuitos de pase parisinos fueron tan precisos e inspirados que marearon a los hombres de Arne Slot, que en sus contadas ocasiones de salida de balón a menudo se vieron desbordados al ver cómo el rival más cercano se les echaba encima.
Los parisinos recordaron con sus desmarques, regates y pases el nivel mostrado en la primavera de 2025, que les llevó a su primer título continental.
El gol de Désiré Doué, que tras regatear se orientó hacia la portería antes de beneficiarse, en su disparo, de un desvío de Ryan Gravencherch, fue algo afortunado, pero también la lógica implacable a la vista del equilibrio de fuerzas.
Y poco falló para que Doué rematara él mismo la faena, servido por Nuno Mendes antes de encontrarse con Giorgi Mamardashvili, sustituto del lesionado Alisson Becker.
– Kvaratskhelia, gol de genio –
Una salida de balón supersónica del PSG, a base de toques sutiles y controles con el pecho, estuvo también a punto de desembocar en el 2-0, pero Ousmane Dembélé remató demasiado flojo, lo que provocó una decepción mayúscula en la grada.
Dembélé acabaría estrellando el balón en el poste justo antes de ser sustituido (87′).
Con todo, el Parque de los Príncipes vivió una de sus noches más hermosas, eufórico por reencontrarse con el equipo al que tanto quiso la temporada pasada, tras unos meses de irregularidad.
Máxime cuando el Liverpool demostró después del descanso que era capaz de mucho más que su sonrojante derrota del sábado contra el Manchester City (4-0), ganando en intensidad en los duelos y en la medular.
Pero el mejor centro del campo fue el del PSG, como volvió a demostrar un pase láser de Joao Neves, que rompió varias líneas para encontrar en profundidad a Kvaratskhelia.
El georgiano, ya autor de tres goles en octavos de final, jugó con la defensa y con el guardameta inglés para sentenciar con un gol de genio.
Creo que tuvimos ocasiones de marcar más, hubo varios momentos en los que teníamos que haber marcado, pero está bien. Creo que el 2-0 es bueno porque tenemos que mantenernos concentrados en Anfield, sabemos que la atmósfera será genial”, dijo Kvara.
El PSG no querrá lamentar, al término del duelo en Anfield, un fallo de Nuno Mendes, que solo tenía que empujar a bocajarro una nueva demostración colectiva, pero falló en el control (90′).
En el otro extremo del campo, la defensa parisina impidió que prosperara cualquier intento de los Reds, pese a un Hugo Ekitike muy voluntarioso en su regreso a su antiguo club, pero a menudo acosado de cerca por un Willian Pacho de nuevo imperial.







